Las expresiones faciales o gesticulaciones pueden provocar que aparezcan ciertas marcas o líneas que te hacen lucir algunos años de más.
En principio, cada zona donde típicamente aparecen arrugas esconde un gesto habitual que, sin darnos cuenta realizamos.
Las líneas verticales que marcan los labios superiores pueden indicar una repetición en presionar un labio contra el otro, lo que a su vez implica una expresión de desacuerdo.
En cambio, las arrugas horizontales de la frente suelen ser causadas por una excesiva preocupación, a diferencia de la arruga en forma de “T” que suele colocarse en el entrecejo, que muestra una constante hostilidad.
Las arrugas que no conlleven ninguna mala sensación, aunque tampoco gusten, son las famosas “patas de gallo”.
Las arrugas que aparecen en el contorno de los ojos van de la mano de la sonrisa que las genera, por lo que son las que todos deberían desear.
También existen otros factores a tomar en cuenta que pueden motivar más rápidamente la marcación de las arrugas en la piel. Por ejemplo, la genética, igual de amiga que de enemiga, puede determinar cómo y cuándo aparecerán las arrugas en el rostro sin que se pueda hacer nada al respecto, lo que causará una preocupación intolerable.
Malos hábitos como el excesivo consumo del alcohol o el tabaco acentuarán su aparición, aunque también una exposición a los rayos ultravioleta, que pueden traspasar hasta una piel con protección solar.
Por ello, cuando se planean giras ecológicas, a la playa o algún destino turístico se debe usar sombreros o estar lo menos posible bajo el sol.
Ser muy expresivos puede también pasar factura. La falta de firmeza que supone la pérdida de elastina y colágeno es lo que acentuará la aparición de arrugas, aunque algunos tratamientos basados en vitamina A (también conocida como Retin-A o tretinoína ) pueden ayudar a conseguir mayor firmeza y elasticidad siempre en comparación con los hábitos diarios.
En cualquier caso, la pérdida de elastina y colágeno y la consecuente pérdida de elasticidad es natural y se deberían aceptar como parte natural de la vida.