A ESTA edad, la ley prevé la extinción de la patria potestad y otorga a la persona plena independencia y capacidad jurídica de obrar.
Hoy día, los jóvenes tienen cada vez mayor autonomía y libertad, años antes de haber cumplido esta edad.
Cuestiones como el derecho al voto, la obtención de la cédula o el permiso de conducir y el acceso a empleos con horario nocturno, sólo pueden hacerse efectivas con la llegada a esta etapa, incluyendo la responsabilidad por sus actos.
La psicóloga Xochilt McKay, afirmó que la independencia familiar con la mayoría de edad varía según la cultura en la que se vive.
En los países europeos y en Estados Unidos, debido a su historia antropológica, sus antepasados acostumbraban a emigrar en busca de mejores oportunidades. Debido a las distancias extremas, era muy difícil que los hijos regresaran frecuentemente al lugar de su núcleo familiar; por lo que gozaban de una libertad relativa y tenían que resolver solos sus propios problemas.
Por el contrario, manifestó la psicóloga, en los países latinos y subdesarrollados las oportunidades son escasas y, usualmente, los hijos suelen quedarse con sus padres hasta culminar sus estudios universitarios, y cada día con más frecuencia vemos que los hijos
as se quedan hasta culminar sus estudios de post-grado. Por lo que la oportunidad de vivir solo/a, resolver sus propios problemas y crecer emocionalmente como ser independiente, se dilata.
El perfil de los panameños/as a los 18 años, no varía del perfil latinoamericano.
"Sólo se modifica, cuando cambia su estatus familiar y legal, ya sea por embarazos no deseados o por conflictos familiares. Los jóvenes salen de sus casas para formar una familia nueva.
El cumplir los 18 años, sólo cambia el estatus legal del adolescente. Su personalidad sigue igual y, en teoría, debe continuar el estilo de vida que lleva dentro del seno familiar.
De igual manera, la psicóloga Lizzie Brostella, del Taller Emociones, señaló que la nueva etapa es algo más bien gradual. "No todos los seres humanos nos hacemos más responsables, tan sólo por cumplir mayoría de edad", acotó
La verdadera "mayoría" debe venir acompañada de madurez en los actos; es decir, actuar de acuerdo con los años que tengo.
Muchos jóvenes esperan que, al llegar a los 18 años, se cumplan sus fantasías de libertad y poder "hacer lo que me da la gana".
Este nuevo estatus de "mayoría de edad", supone también la responsabilidad de hacerle frente a sus comportamientos, cosa en la que a veces fallan los padres al no decirles.
El que vivan la recién estrenada mayoría de edad con desenfreno o calma, va a depender de la vida que lleva cada persona.
No es malo salir a divertirse. Lo malo es la falta de prudencia del padre, que permite demasiado, y del hijo, que no mide el peligro de sus actos.
Muchos padres piensan que porque el hijo cumple 18 años, como por acto de magia, el chico será responsable de la noche a la mañana. Esto se trabaja desde la infancia.
Afirmó Brostella que "es triste ver a un joven lleno de sueños e ilusiones, literalmente-estrellarse-con las mismas, porque no tuvo la orientación a tiempo acerca de ¿cómo ser un hombre responsable? y ¿cómo lograr sus metas?"
"La vida no es fácil, y si no estás educado es peor", acotó.
Los padres deben trabajar mucho cuando los hijos están creciendo.
Por lo que a los 18 años, es poco lo que podemos enseñarles.
Para ellos, es una época donde se espera mucho (los demás de ellos y ellos de sí mismos), y no saben si podrán cumplir o no. A veces, es abrumador.
Los padres deben ser pacientes y confiar en lo que sembraron, que aunque no sea tiempo de cosecha, el árbol empieza a florecer.
Eres responsable por tus actos. Si contravienes la ley, se te impondrá una sentencia de adulto.
Podrás entablar demandas y te podrán entablar demandas por contratos contraídos.
Podrás ser objeto de demandas por manutención infantil y de cuentas por el nacimiento de un hijo.
Señala Xochilt McKay, que usualmente a los padres y madres les cuesta aceptar el hecho de que sus hijos/as con la mayoría de edad, adquieren privilegios y libertades que antes no tenían. También hay una relación de poder (mientras yo mantenga esta familia, dice el padre, seguirás las normas que hasta ahora se han seguido). Y aquí es donde se inician los problemas de comunicación entre hijos/as adolescentes con sus padres y madres. Igualmente, coincide Lizzie Brostella, ella no recomienda el uso de la frase: "mientras vivas bajo mi techo se hace lo que yo digo", a menos que en verdad tenga importancia. La mayoría de los jóvenes tiende a rebelarse ante esta sentencia, retándola y convirtiendo la vida familiar en un verdadero infierno. Cuando los padres necesitan recurrir a amenazas de cualquier tipo, es porque han perdido el control de las acciones de los hijos. Piense en lo que hace su hijo y por qué le molesta, replantee lo que desea que su hijo haga y busque el mejor momento para hablar con ellos. La comunicación padres-hijos es esencial.
Los gloriosos 18
Para muchos, cumplir 18 años conlleva nuevas responsabilidades; para otros es una continuidad de lo que hacían hasta entonces.