La provincia del Darién, posee una de las más espectaculares y extensas áreas silvestres que sobreviven en el hemisferio. Sus bosques tropicales sirven de hábitat a numerosas especies de animales y plantas endémicas. Sin embargo, esta región no escapa de los efectos de la degradación ambiental, causada principalmente por el uso tradicional de los recursos naturales: agricultura de subsistencia mediante el derribo y quema indiscriminada, ganadería extensiva, uso de manglares para la producción de carbón vegetal y la obtención de materiales de construcción, extracción de maderas preciosas y para la construcción.
Dentro de este marco geográfico se encuentra la Reserva Natural Punta Patiño, cuya característica más sobresaliente es su área de humedal que incluye lagunas cristalinas, desembocaduras de ríos y quebradas, playas de arena blanca y fangosa y manglares.
El manglar es un ecosistema de alto espectro y determinativo, que ayuda mantener buena parte de la red alimenticia estuarina y marina, hasta el punto de vista que algunas de nuestras pesquerías costeras (especialmente la de camarón blanco) y oceánicas (como la atuneras) dependen de la existencia de los manglares y de su capacidad de producir nutrientes orgánicos, y servir de criaderos a innumerables especies. Adicionalmente es un área de transición entre las zonas costeras y la selva húmeda o seca tropical donde hay un intercambio faunístico invaluable.
Los manglares de la Reserva Natural Punta Patiño tienen una extensión de 3,284 hectáreas y forma el 6.6 % de los extensos manglares del Golfo de San Miguel, los cuales alcanzan una extensión total de 49,740 hectáreas. En los manglares de Punta Patiño existen 5 tipos diferentes de mangles asociados a mas de 26 especies de animales distribuidos en cuatro clases taxonómicas (mamíferos, aves, reptiles y anfibios) y 25 especies de peces de importancia comercial.
Es importante señalar que Panamá aprobó, mediante la Ley No. 6 del 3 de Enero de 1989, la Convención Relativa a Humedales de Importancia Internacional, Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas (Convención de Ramsar) y el Protocolo con Vistas a Modificarla. Sobre la base de esta ley fue posible que el área de manglares y albinas, al igual que las playas arenosas y fangosas dentro de la Reserva de Patiño fuesen incluidas, a petición de Panamá, como Sitio RAMSAR en Octubre de 1993 por la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional, Especialmente como Hábitat de Aves Acuáticas. Posteriormente Panamá declaró esta misma área como Area de Humedal Protegido mediante Resolución J. D. - 021 - 94 del 2 de Agosto de 1994.
En el estudio Evaluación Rural Participativa realizado en 1995 por ANCON en las comunidades de Punta Alegre, Mogocenega, Taimatí, Mogue y Río Congo, se determinó que la primera fuente de ingreso y alimento de los moradores de estas comunidades es el camarón blanco, langosta, almejas, ostion y diferentes peces comerciales (Corvina, pargo rojo, pargo blanco, entre otros), provenientes de los manglares de Punta Patiño.
Una de las funciones más ampliamente reconocidas de los manglares es su papel en el mantenimiento de las pesquerías costeras ya que, como productores primarios, originan un flujo de energía basado en detritos provenientes de la biomasa que cae al agua y es descompuesta por bacterias, aumentando la productividad de estuarios y aguas costeras.
Una de las especies más apreciadas, por su valor económico, es el camarón. Los manglares representan zonas vitales para el cumplimiento de su ciclo biológico. Los mismos son habitados por los diferentes tipos de camarón en sus etapas juveniles; a medida que crecen inician una migración hacia altamar; los individuos ya adultos se encuentran en aguas relativamente profundas donde migran a desovar; las larvas migran pasivamente hasta alcanzar las zonas costeras protegidas e inician así un nuevo ciclo de vida cada año.
La pesca camaronera en el área del Golfo de San Miguel y las costas de la Reserva Natural Punta Patiño es calificada como industrial y artesanal. Las embarcaciones de tipo industrial utilizan grandes redes conocidas como "redes de arrastre" las cuales capturan prácticamente todo lo que encuentran a su paso, mientras que los pescadores artesanales utilizan redes que lanzan en aguas menos profundas. A pesar de existir normas que regulan la pesca del camarón, las cuales establecen un período de veda entre los meses de febrero y abril de cada año, su cumplimiento es escasamente supervisado en la región, debido a la carencia de medios adecuados y suficientes por parte de las autoridades encargadas. El efecto que esto causa en el Golfo de San Miguel, donde se encuentra ubicado el Humedal de Punta Patiño, reviste especial importancia, debido a la alta concentración de especies marinas existentes en ella, que hacen que el área ejerza un mayor atractivo para quienes se dedican a la actividad pesquera.
Como no existía información sobre el ciclo biológico y la estructura de la población de las especies de camarones explotados por pescadores industriales y artesanales, la oficina de la convención de RAMSAR a través del fondo RAMSAR de pequeñas subvenciones, le aprueba ANCON el proyecto "Monitoreo y protección de las especies de camarones en el humedal Punta Patiño y áreas adyacente.
La propuesta "Monitoreo y Protección de las Especies de Camarones en el Humedal de Punta Patiño y Areas Adyacentes, Provincia de Darién" tuvo como finalidad la realización de un monitoreo básico, conjuntamente con la ANAM y DIGEREMA (AMP), en el área de humedales de la Reserva Natural Punta Patiño y áreas adyacentes, a fin de determinar los niveles poblacionales de las diferentes especies de camarón que las habitan. Los resultados obtenidos por este monitoreo fueron los siguientes:
Se decomisaron un total de 25 trasmayos de 20 metros cada una, con un diámetro de 2 3/4 de pulgada, cuyo uso de estos trasmayos es ilegal en Panamá (a los responsables de estas actividades ilícitas fueron sancionados con multas de $100.00), esto conllevo a que en la veda de 1999, no se registraron ninguna actividad ilegal en las zonas marino costeras.
Por otra parte, el equipo técnico de ANCON, ANAM y DIGEREMA asignado a este proyecto, capacitaron en dos seminarios un total de 85 moradores de las comunidades que se dedican a la captura de camarón blanco, entre las cuales tenemos a: la comunidad de Punta Alegre, Taimatí y Río Congo principalmente. En las comunidades mencionadas se capacitó a estos moradores en la metodología del proyecto, de modo tal que participaran en el desarrollo de la investigación facilitando las muestras y datos históricos de la captura del camarón blanco en sus comunidades respectivas.
Con la implementación del plan de patrullaje se capturó un total de 15 cazadores ilegales dentro de los humedales y zonas costeras del Golfo de San Miguel, al igual que se retuvo un total de 15,500 pies de madera entre las especies de Switenia macropyla (Caoba) y Bombacopsis quinata (Cedro Espino) proveniente de los humedales de Punta Patiño, estas personas y materiales retenidos fueron puestas a orden de las autoridades pública de Darién.
En este mismo sentido se realizaron tres trabajos investigativos: Explotación de camarones Peneidos en el Humedal de Punta Patiño, Abundancia relativa y distribución espacio - temporal de post-larvas de camarones en la bahía de San Miguel y Características oceanográficas del Humedal Punta Patiño y áreas adyacentes
Con estos documento se logro evaluar la composición de las capturas desembarcadas y su oscilación temporal (especies, volumen y esfuerzo, método y arte de pesca, número de botes, de pescadores, de puesto de compra de camarón), al igual que la distribución de las especies de camarón en diferentes etapas de su ciclo biológico (larvas, post-larvas, hembras con o sin huevos y machos) y las características oceanográficas del Humedal Punta Patiño y áreas adyacentes.
Es importante señalar que estos resultados fueron logrados con la participación de los moradores de las comunidades de Punta Alegre, Río Congo, Taimatí, entre otros. Además, dicho resultados, han sido incluidos en el Centro de Datos para la Conservación de ANCON, a manera de inventario, que podrán servir como base de referencia para futuras investigaciones, estudios comparativos y recomendaciones en cuanto a la protección del recurso.
En sentido general esta investigación cumplió con los objetivos establecidos en el Plan Estratégico 1997-2002 de la Convención de Ramsar, en cuanto a:
1.Buscar mantener las características ecológicas de un Sitio Ramsar. 2.Plantea realizar una evaluación del impacto causado en la población y ciclo biológico del camarón por efectos de la pesca artesanal e industrial.
Proyecta la participación activa e informada de las poblaciones indígenas y aledañas en la conservación y uso racional de los recursos marinos provenientes de los humedales.
Plantea desarrollar las capacidades de las instituciones gubernamentales participantes para lograr el uso racional de los humedales, a través de actividades conjuntas de patrullaje y protección.
Obtendrá información que permitirá determinar los niveles poblacionales de las diferentes clases de camarón que habitan los humedales, que servirá como información base para futuras investigaciones.
Igualmente, los parámetros establecidos en el Plan Integral de la Reserva Natural Punta Patiño, en lo referente a la protección y conservación de los humedales y zonas adyacentes. Este es el primer Plan de manejo Integral establecido en Panamá para una área natural protegida que cuente con el aval de la ANAM.