Hay personas que no pueden evitar dormirse tarde, ya sea por falta de sueño o porque encuentran siempre actividades para hacer a última hora del día. Las causas pueden ser diversas, pero un reciente estudio, afirma que esta conducta guarda relación con el coeficiente intelectual del sujeto.
Una nueva investigación de la Universidad de Semmelweist, en Hungría, descubrió que las personas más inteligentes se sienten atraídos por el lenguaje nocturno, ya que es un ambiente que favorece su creatividad y desarrollo, y por eso, priorizan dormirse mucho más tarde.