Los alemanes son los bebedores más compulsivos en Europa, destronando a los británicos, de acuerdo con una encuesta, según la cual una de cada cinco personas cree que "el propósito de beber es emborracharse".
La encuesta mostró que el 17 por ciento de los adultos alemanes creían que "el propósito de beber es emborracharse". Esto representó más del doble de la proporción de adultos británicos que pensaban de la misma manera.