El jet, la bomba atómica, otros grandes inventos, todo es pálido en comparación con la evolución de los medios de comunicación. “Yo creo que la mayor revolución es la velocidad con que los medios de comunicación han evolucionado. Es la base de todo, lo bueno y lo malo del mundo actual”. Así lo planteó Don Henry Ford, empresario local.
En el Año del Centenario comparte algunas remembranzas de mediados de la República.
Rememora como en 1953, cuando fundó su compañía, “ir de Panamá a David era un martirio. La carretera de cemento se acababa en Río Hato. De allí a David era roca vida. Todos los puentes eran de una vía y se tomaba 10 horas para llegar de Panamá a David.”
La mayoría de las emisoras de radio existentes estaban en Panamá.
“Eran limitadas, pero bastante buenas. No llegaban a La Chorrera. Eran A.M la mayoría. No existían F.M. Tenías que divertirte escuchando las emisoras de afuera. Hoy en día abre el dial y tienes emisoras AM y FM. En FM tienes emisoras estereos que tienen alta calidad, repetidoras (puedes ir cambiando frecuencia según donde vas)”, agregó.
Relató que cuando él comenzó su empresa se iba a Tropical Radio para enviar un cable a E.U. si quería una cotización. Y demoraba 2-3 días para que le contestaran. “Y llegó la fantasía de xerox con los faxs...”, siguió diciendo.
Acerca de la televisión en Panamá, dice que ésta ha contribuido a un desarrollo integral, ya que hasta a los lugares más recónditos llega una señal.
Los periódicos también tienen un importante papel en informar, orientar y generar opinión pública, planteó.
“Antes sucedía algo y lo sabías 2 ó 3 días después a través del servicio de telegrafía. La televisión es la verdadera revolución. La Internet ha venido a integrar”, dijo.
El opina que el Internet “es una tecnología que está por desarrollarse y creo que no hemos visto ni el 20% de lo que va a ser”.
“La comunicación, para mí es lo que más impacto ha tenido sobre la sociedad. La primera vez que yo vi TV fue en la casa de un ejecutivo de una fábrica que yo representaba en Detroit.”
“Era TV en blanco y negro. Era un aparato inmenso. Yo me quedé como buen cholo viendo aquella caja hablando y lo más importante es que el señor se me voltea y me dice: ‘Mira hijo, ese es el invento que más va a unir o destruir al mundo’. Fueron palabras proféticas.”
Así sigue rememorando el empresario Henry Ford el advenimiento de la televisión en un mundo en donde hasta entonces la radio era el medio de comunicación más avanzado de que se disponía.
Ahora bien, Ford añade que la TV es también el peor enemigo de una conversación. “¿Cuántos matrimonios se han desbaratado por la TV. Por ese ‘Yo soy el que manejo el control?”
Pero, enfatiza que “con todas sus manifestaciones es el invento que en los últimos 1,000 años ha tenido mayor impacto entre los seres humanos”.
La revolución en la comunicación ha afectado al mundo de todas las maneras, que hasta los más débiles pueden ser poderosos a través del los medios, que sirven tanto para unir como para disasociar, analiza el empresario, quien añade que “las enormes minorías tienen una vocería a través de los medios”.
Antes las personas vivían, para bien o para mal, aisladas en un mundo en que nadie sabía que existían a menos que hubiera una conmoción social.
Pero, llama la atención respecto a la gran responsabilidad de los/las comunicadores/as, quienes “no deben pasar por alto que tienen una dimensión moral: buscar la integración del ser humano, en vez de ocasionar la disgregación”.
Está convencido de que los medios utilizados sin fines mezquinos podrían llevara a las naciones, a las masas, a unirse para solucionar muchos problemas de tipo social.
“Yo le tengo miedo a los medios. Pueden ensalzar o destruir personas, construir o destruir países, ideologías, etc. He tratado de utilizarlos con responsabilidad. Sin herir, sin insultar, sin menospreciar a nadie. Son y seguirán siendo arma de doble filo, una especie de bomba de tiempo... Sobre todo la televisión, puede ser de uno de los medios más importantes que pueda tener para el desarrollo de un país, pero, también el más dañino, mezquino..:”.