Detrás de una pintura, una escultura, una vajilla o un vestido antiguo existe una gran cantidad de información y cuando todas estas piezas están reunidas en un solo sitio pueden construir la historia de un pueblo, ciudad o país. En este sentido, los museos conservan, investigan, comunican y principalmente exhiben los testimonios materiales del hombre y su medio ambiente, con propósitos de estudio, educación y deleite. También son considerados como museos las instituciones que presentan ejemplares vivientes, tales como los jardines botánicos y zoológicos, acuarios, viveros, como todas aquellas que contienen materiales artísticos, científicos, históricos y tecnológicos.
Cada pieza o colección que se encuentra en un museo contribuye a preservar partes de nuestra historia, de nuestras actividades comerciales o industriales, parte de nuestro crecimiento como sociedad o representativos del entorno geográfico o ecológico que nos envuelve. Es por eso que una de las principales funciones de los museos en la preservación de nuestro patrimonio, su conservación para las generaciones venideras, de forma que aprendamos a valorar nuestra cultura.
Además los museos tienen una función educativa y deben despertar en el propio poblador de la ciudad el interés para que visite el museo y se convierta en el principal promotor al sentirse identificado con el museo y considerarlo digno de ser mostrado al visitante.
Para los turistas, los museos representan un principal atractivo ya que son lugares que resumen aspectos locales o regionales , que difícilmente encontrarán en otros destinos. Y es así como cumplen una función de entretenimiento y de distracción para el visitante que desea encontrar cosas diferentes a las que comúnmente observa en su lugar de origen.
En nuestro país, no fue hasta el año de 1906 cuando se inaugura el primer museo, llamado el Museo Nacional, en el edificio que ocupaba el Colegio Artes y Oficios. Las secciones del museo fueron de Minerología, Arqueología, Industria y Artes Nativas, que cerró sus puertas en 1975. Posteriormente, en el año de 1959 se inauguró el Museo Belisario Porras en Las Tablas, provincia de Los Santos y en 1969 la Casa Museo Manuel F. Zárate, en Guararé, provincia de Los Santos.
Con la creación en 1970 del Instituto Nacional de Cultura y Deportes, institución autónoma destinada al fomento de la cultura y el deporte, se crea la Dirección Nacional del Patrimonio Histórico bajo la dirección de la Dra. Reina Torres de Araúz y el profesor Raúl González en el Departamento de Museo y Monumentos Históricos, los cuales quedan adscritos los Museos Nacionales. En el año de 1974 se crea el Instituto Nacional de Cultura y se adhiere la Dirección Nacional del Patrimonio Histórico. Con la creación de este instituto la creación de museos adquiere un auge en nuestro país y es cuando aparecen la mayoría de los museos como el Museo de la Nacionalidad en Los Santos, provincia de Los Santos, el Museo de Arte Religioso Colonial, Capilla de Santo Domingo, ciudad de Panamá, el Museo de Ciencias Naturales, en la planta baja del antiguo Museo Nacional, ciudad de Panamá, el Museo del Hombre Panameño, ciudad de Panamá, éste uno de los más grandes de Centroamérica, el Museo de Arte Religioso de Parita, Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, provincia de Herrera, el Museo de Historia de Panamá, ciudad de Panamá, el Parque Arqueológico "El Caño", provincia de Coclé, el Museo Afroantillano, ciudad de Panamá, el Museo de Arte Contemporáneo, hasta llegar a finales de los años 90, cuando se inauguró el Museo del Canal Interoceánico.
Cada uno de ellos representa un excelente lugar tanto para aprender como para entretenernos. Sus diferentes salas y colecciones nos permiten tener a nuestro alcance objetos originales que podemos observar y que representa una fuente de información sobre nuestro pasado, presente y futuro como panameños. Es por eso que todos debemos sentirnos motivados a visitar los museos y buscar esa información. Al asistir a una exposición debemos prepararnos, saber que tipo de exposición vamos a ver, si es una colección, si es de pintura conocer al pintor o pintores en caso de una muestra colectiva, las técnicas empleadas. Ya en el museo, debemos observar detenidamente cada pieza, cada obra y tratar de obtener la mayor información posible. Esta actividad no sólo no enriquece culturalmente, sino que puede resultar realmente entretenido, si lo vemos desde el punto de vista que estamos viendo algo único y exclusivo.
Los museos son realmente una gran fuente de conocimientos, lugares ideales para el aprendizaje informal y realmente cumplen una función relevante dentro de la sociedad.