Variedades

Los niños en la mesa


Enseñar una buena educación a los niños y buenos modales a la hora de la comida, comprende no sólo cómo usar bien los cubiertos, cómo poner bien la mesa, saber lo que se permite y lo que no se permite hacer en ella, sino que también debe hacerse hincapié en la actitud que se debe tener frente al resto de personas sentadas a la mesa y frente a la comida...
No me gusta, no tengo hambre... La mayoría de los padres han pasado alguna vez por esta situación. Qué y cuándo comer se convierte algunas veces en un campo de batalla. Aquí es donde deben entrar los padres a mostrar su capacidad para poder controlar estos comportamientos. Las horas de comer, tanto el almuerzo como la cena, son las horas adecuadas para tratar el tema del comportamiento en la mesa, teniendo siempre en cuenta que estamos hablando con niños.
Utiliza el diálogo y procurar evitar en todo momento los castigos o gritos. Si les enseñamos desde pequeños las normas básicas, evitaremos en un futuro discusiones a la hora de comer. Si nuestro hijo se niega a comer, debemos analizar las causas, si es falta de apetito o si está enfermo. Si lo que quiere es llamar la atención, tendremos que tratar de no darle nosotros más importancia de la que merece. Lo mejor es tratar de hablar de otros temas que no sean la comida.
Los especialistas en psicología infantil coinciden en la idea de que si el niño se niega a comer no se le debe obligar a ello, aunque al menos debemos intentarlo. Desde luego, tampoco es cosa de pasarnos horas sentadas con ellos frente al plato, lo mejor es hacerle ver que necesita comer para estar fuerte y poder hacer lo que hacen otros niños de su edad. Pero no todo es enseñarle a comer: Podemos enseñarle a poner la mesa y no sólo a las niñas, como es generalmente la costumbre en nuestro país, también los niños pueden hacerlo. Ellos pueden ayudar con pequeñas tareas como poner los vasos o algún plato, mientras le vamos explicando por qué va cada cosa en ese lugar.
Enseñarle, por ejemplo, a no poner los codos en la mesa, cómo usar la servilleta, a lavarse las manos antes de comer, a no jugar con los cubiertos, a lavarse los dientes al terminar, todo esto con paciencia y sin criticarlos cuando no lo hacen bien. Enséñele que las cosas se piden por favor y a dar las gracias por todo. A no empezar a comer hasta que estén todas las personas servidas, a no comer con la boca abierta, a no llevarse grandes cantidades de comida a la boca, a no hablar con la boca llena, cómo se sostienen los cubiertos, cómo cortar la carne, que la servilleta no es un trapo, a tener buena postura, con la espalda pegada al respaldo, a no levantarse hasta que todos hayan terminado, pero lo más importante es que nosotros pongamos el ejemplo, de nada vale predicar si ven que hacemos todo lo contrario.
La bióloga del Patronato, Karla Aparicio, afirmó que el Fondo Peregrino-Panamá ha reportado quince nidos activos en la provincia de Darién, mientras que la Sociedad Audubon ha registrado otros dos en el Parque Nacional Chagres, en la cuenca hidrográfica del Canal, es decir, un total de 17 que multiplicados por tres (padre, madre e hijo) arrojan un total de 51 águilas arpías.
Señaló que no saben qué ha ocurrido en Kuna Yala, ni con las águilas en el norte de Veraguas ni de Bocas del Toro. "Lo más probable es que sí hay águilas arpías, solamente falta mayor interés para poder visitar todas estas áreas y motivar a la gente a que coopere brindando información", precisó.
El director del Programa de Conservación de Rapaces Neotropicales del Fondo Peregrino-Panamá, Leonardo Sala , dijo que el "águila arpía es una especie indicador", lo que le suceda es reflejo de la situación que vive el bosque y, debido a que está a la cabeza de la cadena alimenticia, si desaparece, es porque no existen ni las presas ni el territorio suficiente de bosque que garantice su subsistencia.
Según Salas, no es posible determinar con certeza la población de águilas arpías en Panamá. Lo que sí se sabe con seguridad es que la pérdida de los bosques, así como la cacería indiscriminada, son las principales causas de que el águila harpía esté desapareciendo. "Posiblemente no existe en Panamá un área de suficiente tamaño para proteger una población saludable de águila arpía".


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104157
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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