De acuerdo con un estudio científico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Minnesota en Estados Unidos, publicado en la revista Pediatrics, los adultos jóvenes que son padres primerizos, en especial las madres, descuidan su alimentación y realizan menos actividad física de la necesitada por dedicar gran parte de su tiempo y energía al cuidado de sus hijos.
El estudio científico señala que los nuevos padres y madres hacen menos actividad física total por semana, en comparación con adultos de su misma edad que no tienen hijos.

Encontraron que las madres realizaban, en promedio, 2 horas de actividad física, de moderada a vigorosa intensidad, por semana; mientras que las mujeres sin hijos hacían más de 3 horas a la semana. Asimismo, los padres hacían, en promedio, 5 horas de actividad física, de moderada a vigorosa intensidad, por semana; y los hombres sin hijos, casi 7 horas.
Además, identificaron que las madres tenían un índice de masa corporal (IMC) mayor (26.5) que las mujeres de su edad y sin hijos (25.6).
Sin embargo, no encontraron diferencias importantes en el IMC entre los padres y los hombres sin hijos. También, los investigadores señalan que las madres consumían cerca de 400 calorías diarias más que las mujeres sin hijos.
Según los investigadores, los hallazgos son relevantes porque si estas conductas no se modifican y continúan, pone a esta población en alto riesgo de sobrepeso u obesidad.
“Es importante que los nuevos padres se organicen, porque para alcanzar un estilo de vida activo y saludable, la clave está en mantener un balance energético, es decir, un equilibrio entre las calorías consumidas y las gastadas. Por eso es necesario promover una alimentación balanceada que incluya todos los grupos de alimentos, así como la práctica constante de actividad física”, señala la doctora Mayra García, especialista nutrición.
Madres tienen mayor riesgo de sobrepeso.
Según los autores del estudio, las madres tienen mayor riesgo de sobrepeso que los padres y esto probablemente podría estar asociado con distintos factores. Por un lado, posiblemente mantienen el peso ganado durante el embarazo. Los investigadores del estudio indican que las madres que participaron en el estudio posiblemente presentaban retención del peso posparto debido a que la mayoría tenía hijos de un año o menos.
Por otro lado, usualmente, son ellas las que se encargan de preparar las comidas, acompañan a sus hijos y consumen las meriendas que preparan, realizan poca actividad física y duermen menos horas.