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Los 'prenups' de la realeza

No son románticos, pero sí muy necesarios y realistas. Y no solo la realeza exige contratos prematrimoniales entre sus miembros (¡especialmente en...


No son románticos, pero sí muy necesarios y realistas. Y no solo la realeza exige contratos prematrimoniales entre sus miembros (¡especialmente en quienes algún día heredarán la corona de sus países!), sino que en familias muy ricas se dan los pasos legales para proteger sus bienes, lo que es muy común en el mundo de hoy. Y ahora que un gran número de consortes plebeyos (mujeres y hombres) entran en las cortes europeas, esos trámites legales se han hecho "imprescindibles", según ha comentado una abogada especialista en ellos a la revista Vanidades.

¿Una excepción curiosa?

Ocurrió cuando el príncipe William se casó con Kate Middleton en 2011, pues no firmaron un contrato prematrimonial, y cuando alguien lo sugirió, William dijo que "amaba a Kate y que no era necesario hacerlo". Quizás no recordó que sus padres tampoco habían firmado uno (en aquellos años no se acostumbraba hacerlo), y después de 15 años de matrimonio, el príncipe Carlos tuvo que entregarle a Diana 27 millones de dólares.

Kate y William, una de las bodas reales más recordadas.

 

Sarah "Fergie" Ferguson y el príncipe Andrés, de Inglaterra, tampoco firmaron un "prenup", y como la fortuna personal de él era de "apenas 1 millón y medio de dólares, después del divorcio, Fergie dijo que por eso se había quedado "casi en la miseria".

En 2004, el príncipe Felipe de Borbón, muy enamorado, se casó con la periodista divorciada Letizia Ortiz Rocasolano, una chica guapa y muy lista, que provenía de una familia española trabajadora. Años más tarde se supo que a Letizia no le gustó "para nada" el contrato prematrimonial que tuvo que firmar, aunque en caso de divorcio le darían dos casas con servicio (una de ellas para las vacaciones de verano) y una cantidad mensual muy generosa. En cuanto a la custodia de los hijos, la tendría Felipe y la Corona supervisaría su educación.

Los reyes de Holanda posan para una foto. Guillermo y Máxima.

 

Si tan solo se separaban y no se divorciaban, Letizia continuaría teniendo sus títulos (incluyendo el de reina), pero lo de los hijos "no era negociable". Todo muy difícil para Letizia, quien pidió a su novio tratar de cambiarlo (Felipe sabía que era ciento por ciento imposible y así se lo hizo saber), y consultó con varios expertos legales, incluyendo a su primo David Rocasolano (autor del devastador libro "Adiós, princesa") y a su amigo Jaime del Burgo (casado ahora con su hermana). Al final tuvo que aceptar las imposiciones de la Corona (¡y del rey Juan Carlos, que nunca la ha aceptado!).

Según el libro "Máxima, una historia real", de los periodistas Soledad Ferrari y Gonzalo Álvarez Guerrero, es el secretísimo "prenup" de Máxima de Holanda, quien supuestamente perdería la custodia de sus hijas en caso de divorcio del rey Guillermo Alejandro, aunque recibiría de la Corona casi 1 millón de dólares anuales en efectivo.

La princesa Charlene y Alberto de Mónaco.

 

Todavía no conocemos la verdad del muy especulado contrato prematrimonial de Charlene Wittstock y del príncipe Alberto de Mónaco, pero siempre ha habido muchos rumores sobre sus vidas. En estos momentos, las ausencias de Charlene del principado continúan y dicen que de un momento a otro, después de 10 años de matrimonio y del nacimiento de los gemelos Jacques y Gabriella, es posible que ocurra una separación entre la pareja. Se habla de una posible compensación económica de casi 100 millones de dólares.

¿Cómo son los acuerdos en Suecia? En Dinamarca no existían...


¿Cómo son los acuerdos en Suecia? En Dinamarca no existían...

 

Los matrimonios en Suecia de sus tres príncipes con plebeyos —Victoria con Daniel Westling; Carlos Felipe con Sofía Hellqvist, y Magdalena con Chris O’Neill— exigieron de los contrayentes contratos aún más estrictos “ hasta crueles”, según una experta, pues las parejas se casaron con total separación de bienes.

En el caso de Sofía, en caso de divorcio perdería sus títulos de princesa de Suecia y duquesa de Varmland y se convertiría en Sofía Hellqvist. Tendría que pagar todos sus gastos, pues no recibiría pensión mensual alguna, y solo tendría el apartamento de Sudáfrica, valorado en 150 mil dólares, que compró antes de casarse. Su marido seguiría viviendo en la carísima mansión Villa Solbacken que es de él, aunque lo que la pareja adquiera en su matrimonio se repartiría entre los dos.

En Dinamarca no existían documentos de ese tipo. Cuando el príncipe Joaquín, el hijo menor de la reina Margarita, se divorció en el 2005 de Alejandra Manley, su primera esposa y madre de sus hijos Félix y Nicolás, la reina Margarita tuvo que proporcionarle dos enormes mansiones, joyas (una tiara que Alejandra después vendió, lo que provocó un disgusto a la soberana) y más de 30 mil dólares mensuales para su manutención, todo pagado por los indignados contribuyentes daneses.


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1041282
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América