Los hermanos Primera salvaron el concierto de FANLYC, una fiesta que finalizó cerca de las 3:00 a.m. de ayer.
El dúo venezolano interpretó un repertorio que incluyó canciones de su vieja escuela, Salserín, hasta sus recientes temas, capturando así a cada una de las generaciones que estaba en el Figali.
Iván Barrios abrió la fiesta en la cual la fundación Amigos del Niño con Leucemia y Cáncer (FANLYC), celebraba 15 años de fundación y ayuda ininterrumpida a los infantes panameños.
Barrios tomó el mando de la tarima y, poco a poco, conectó al público con sus temas. A él le siguió RD Maravilla y el Original, quienes dominan los top de las estaciones con el sencillo: “Loco, loco”.
Mientras el público se acomodaba para ver a los internacionales, Mach & Daddy y Jr Ranks, la maquinaria “Killa records”, subió la temperatura con “Esa guialcita chiquita”, “La botella”, “Te extraño tanto”, “Gracias a Dios” y muchas canciones más.
Los pesos pesados:
Música era lo que sobraba. De Venezuela llegaron Los Cadillacs con un reguetón muy sensual, que cautivó a las chicas del VIP. Los artistas interpretaron “Solito”, “Me muero”, una mezcla de fusiones urbanas, que pronto los lanzará al mercado internacional.
Para evitar el aburrimiento, la producción animaba con algo de música mientras salía el otro artista, sin embargo, el público ya se estaba desesperando.
Comando Tiburón llegó para calmar esos ánimos y aunque realizaron un show corto, la gente se contagió. Interpretaron “BlackBerry Adicta”, “Quemona vete”, “No llores más”, pero se echaron el público al bolsillo con Abdiel, un pequeñín de FANLYC, quien se declaró fan de ellos y hasta los acompañó en varios coros.
El tiempo pasaba y las chicas del general y preferencial ya no sabían ni cómo pararse, algunas esperaban a los venezolanos y otras, al boricua. Por fin salió la Kshamba y el intro de Servando y Florentino.
Gritos, aplausos, todo el mundo de pie, y a bailar salsa se ha dicho. “Primer amor”, “Una canción que te enamore”, “Tengo un corazón”, “Si yo fuera tú”, abrieron. Cuando llegaron a “Una fan enamorada”, ya no tenían que cantar, el público lo hacía por ellos. Los Primera estaban muy agradecidos y aunque las chicas no querían que se fueran, cerraron con una nueva versión de “La murga de Panamá”, de Héctor Lavoe.
Para cuando este dúo se retiró, la mitad del público también hizo lo propio. Las que esperaron a Jerry sólo fueron sus fieles seguidoras, a quienes complació con temas como: “Me estoy enamorando”, “Qué hay de malo”, “Casi un hechizo” y continuó su repertorio hasta casi las 3:00 a.m.