El sol se levanta y comienza un nuevo día. Por escasamente una hora, el mare de ha tornado de oro con escenas que realmente nos suspenden en el tiempo. Debido a su ubicación geográfica, Panamá goza de litorales que proporcionan una calidez inigualable, un verdadero y maravilloso calidoscopio de múltiples facetas pletóricas de belleza, pero los dones del mar no sólo se limitan a un bello escenario, sino que llevan a cabo un sin número de procesos, que muchas veces son ignorados o desconocidos por la mayoría de las personas.
LOS MARES COMO AGENTES REGULADORES DEL CLIMA
La interacción mar atmósfera determinan las propiedades de calor y humedad de las masas de aire que circulan sobre los oceános, por ello se habla que el clima se ve determinado por una gran influencia marítima.
"Los oceanógrafos explican que los mares almacenan y transportan calor durante el día para desprenderlo en las horas de la noche, haciendo lo mismo con el dióxido de carbono.
La absorción de la energía solar en forma de calor es mayor durante el día y en la estación seca en nuestro país, cuando los océanos se calientan, responden almacenando algo de calor e incrementando la evaporación. Debido a que este calor es absorbido hasta varios metros debajo del agua, la temperatura de la superficie nunca es tan elevada como en la tierra. El vapor de agua desprendido en la atmósfera aumenta el efecto de invernadero y cuando se condensa el calentamiento resultante del aire constituye una de las principales fuentes de energía para la circulación atmosférica. Por otro lado, cuando los mares se enfrían, se generan corrientes verticales que vuelven añadir calor a la superficie".
El funcionamiento de los océanos, con sus movimientos horizontales y verticales de sus masas de agua resulta algo complicado, pero son gracias a ellas que el mar redistribuye el calor en la superficie, siendo esenciales en la determinación de las pautas climáticas de nuestro planeta.
TENEMOS VARIOS KILOMETROS DE COSTAS Y UNA GRAN BIODIVERSIDAD
El otro gran recurso de los mares nacionales es obviamente la pesca, existiendo en nuestro país áreas de un gran valor pesquero, destacándose entre ellas, la región del Golfo de Panamá, donde se obtiene una gran variedad de especies marinas como los pargos, corvinas, las sierras, anchovetas y aranques, además de una gran variedad de camarones y langostas, etc. Esta gran biodiversidad se debe al proceso de afloramiento que se da en las capas profundas del golfo. Este procesos de gran importancia puesto que los organismos marinos consumen los elementos químicos en las capas superficiales e iluminadas del mar. Una vez asimilados, los excrementos son transportados hacia el fondo, este descenso necesita contrarrestarse de alguna manera para que la vida en el mar pueda seguir. Ello se consigue mediante la mezcla vertical, originada por el movimiento de las olas o por la ascensión de las aguas profundas que llevan hasta la luz toda clase de elementos químicos necesarios para la vida.
EL FUTURO ECOLOGICO DE LOS MARES
El mar es realmente extenso, tres cuartas partes de la superficie terrestre están cubiertas por agua y muchas veces de él esperamos milagros, por ejemplo que se trague toda la basura que le tiramos, muchas veces ignorando el riesgo que eso significa para toda la humanidad.
Según los datos obtenidos de los informes de la limpiezas anuales de Playa y Costas que realizan los miembros de ANCON y varios grupos ecologistas en nuestro país, para el año de 1998 se recogieron más de 90 mil libras de basura en unas 38 playas, siendo la provincia de Panamá la que más contamina con 63 mil libras, seguidos de Coclé y Chiriquí con más de nueve mil libras de basura. Del mismo modo, los trabajos de recolección indican que los desechos encontrados en un alto porcentaje, en las playas fueron plásticos, hule de espuma y metal.
Contaminar el mar significa dañarnos nosotros mismos y aunque sabemos que son muchos los logros alcanzados en los últimos años en materia oceanográfica, todavía hace falta mucho y una de las cosas que necesitamos es un parámetro que nos garantiza la búsqueda de un equilibrio entre el bienestar económico y social y la conservación de los recursos naturales.
El encontrar dicho equilibrio nos aseguraría la solución a las necesidades del hombre sin destruir el entorno ni los medios de sustento de las siguientes generaciones.