Desde aproximadamente el siglo IV comienza, a pesar del mandamiento bíblico que dice "no te harás imágenes de Dios... " (Éxodo 20.4), la enorme empresa de darle una figuración a Jesús.
En esa época surgió la leyenda del Mandylion, una imagen de Cristo que, algunos creen, no ha sido pintada por manos humanas.
La imagen apareció en Edessa, actualmente al sudeste de Turquía, alrededor del siglo VI.
El rostro alargado y los largos cabellos negros y lacios, la frente alta y el aire impenetrable fueron durante siglos el Canon de figuración de la imagen de Cristo.
Con los siglos, sin embargo, el rostro de Jesús se hizo más europeo, su tez más clara, sus cabellos rizados y castaños o aún rubios, y su cuerpo vaciló entre la extraña delgadez hasta una poderosa musculatura.
La actitud del Jesús representado también osciló entre el dolor y el abandono, y el triunfo sobre la muerte.
Desde Miguel Ángel a Andy Warhol, pasando por El Greco y Paul Rubens, la exposición de 90 grandes obras maestras del arte cristiano en Colonia constituye uno de los principales acontecimientos culturales de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ).
Los cuadros con la representación de Cristo desde la Antigüedad hasta el siglo XX, expuestos en el Museo Wallraf-Richartz atraen a numeroso público y a los jóvenes llegados de todo el mundo para participar en las Jornadas.
"Hemos reunido en Colonia obras de una calidad y de una densidad que raramente se ven en conjunto", afirmó el nuevo director del museo, Andreas Blühm. Las obras provienen de importantes colecciones privadas, museos e iglesias de todo el mundo, precisaron los organizadores de la exposición, inaugurada el pasado 1 de julio y que se extenderá hasta el 2 de octubre.
La muestra ilustra en diferentes aspectos el nacimiento y la evolución de la representación de Cristo, en un orden no cronológico. Más que exhibir una serie previsible de imágenes de Cristo, los organizadores han optado por una exposición "de múltiples facetas".
Pensando en un público joven, los conservadores de la exhibición han tendido una pasarela a lo largo del arte moderno entablando un diálogo artístico entre las obras de Miguel Ángel, El Greco y Paul Rubens y los cuadros de artistas más contemporáneos como Joseph Beuys y Andy Warhol.
La exposición está organizada en siete capítulos que corresponden a otras tantas salas que ocupa en el recinto.