Su vida como madre transcurre en el diario vivir, empieza levantarse temprano para arreglar a sus tres pequeños para llevarlos al colegio, dar clases de inglés y regresar los cuatro juntos a casa.
Esta es la vida de madre de María Cecilia de Triana, quien nació en Nicaragua y emigró a Panamá a los 10 años de edad con su familia, ya que este es el país que sus padres visitaban constantemente.
Terminó sus estudios en suelo patrio; ingresó a la escuela de danza Teresa Man, en Nicaragua había hecho estudios de gimnasia, ballet y folclore centroamericano.
Para María Cecilia su niñez fue muy bonita toda la vida soñaba con la farándula, "yo era de las que me pegaba a ver todas las películas mexicanas, los musicales... ese era mi sueño, estar en el escenario y hacer grandes shows y bueno, el Señor me lo cumplió".
Cuenta que cuando se gradúo de Teresa Man, ingreso a la Universidad, tenía planes de irse a estudiar a Estados Unidos, pues se ganó una beca para estudiar teatro, pero como era los ojos de su papá, éste no la dejó ir y se metió a estudiar Mercadeo y Publicidad, al mismo tiempo, entró a Physical, pero sólo para ejercitarse. Lo cómico para ella es que una vez dentro le pusieron el ojo y empezó como bailarina, pero en la parte comercial. "En Physical fue donde mis sueños se hicieron realidad, porque a los 18 ó 19 años empecé uno de mis primeros shows con Venevisión que fue Mis Panamá, donde participé como bailarina".
Aunque sus padres siempre han celebrado su parte artística, a su progenitor no le gustaba la idea. Pero ella le dijo que eso era lo que le gustaba y que tenían que respetar su idea.
A los 22 años abrió la escuela "De Triana Dance Academy" que ofreció servicios por casi 10 años , luego cerró.
Su vida volvió a brillar cuando Karin de Farías la llamó y le dijo que iba a ser una de las jurados de Bailando por un sueño. "Esa noche me senté como jurado sin saber a lo que yo iba, pero Bailando por un sueño me ayudó mucho, porque me impulsó y me dio la oportunidad de regresar a mi mundo artístico", recordar ese momento fue muy emotivo para María Cecilia. Allí fue donde aprendió que los sueños se cumplen en el momento menos esperado. Unas cuantas lágrimas querían salir, con tan sólo recordar los difíciles momentos que vivió y ver lo bien que ahora se siente.
Proyectos.
Su objetivo más anhelado es llevar la "Torre de los sueños" al exterior del país y culturizar a los pequeñines de la casa con su programa.
Sus hijos son parte especial del programa, los tres actúan en La Torre de los Sueños". Confiesa que los apoyará en todo, ya que los tres se inclinan por el mundo artístico. Por ejemplo, María Cristina, la mayor, desea ser cantante, pero ella le exige una carrera, por lo que la niña dice que será doctora; José Julián, le encanta bailar y hacer coreografías, pero dice que quiere ser paleontólogo o arqueólogo y la más pequeña y traviesa, Carmen Cecilia, aún no ha dicho nada, pero María Cecilia comenta que Carmen será dueña de un Salón de Belleza o diseñadora, porque le encanta la farándula.
La jurado de "Bailando por un sueño" confesó que en su clóset no puede faltar un buen jean y los zapatos de tacones. Pero si lo que quiere es sentirse seductora, con un traje sexi de color rojo lo logra. Su color favorito es el aqua o celeste porque le trae paz y armonía.
La polifacética dama se define como una persona exigente y al mismo tiempo enamorada de todo lo que hace.