En invierno, nuestra piel se siente mucho más seca que de costumbre; es algo realmente molesto, porque sentimos las manos ásperas y todo lo que tocamos lo sentimos reseco. Los signos de la deshidratación aparecen rápidamente, vemos como alrededor de las uñas se comienza a levantar la piel, en finos filamentos que se vuelven rojos y arden, por lo que hay que cuidar muy bien la piel de las manos.
Lo mejor que podemos hacer es hidratar muy bien nuestras manos con cremas que se consiguen fácilmente en el mercado y recomiendo aquellas que poseen vitaminas y también elementos como el áloe vera que las refrescará, si es que tienen esos problemas alrededor de las uñas.
El aceite de oliva es muy bueno para hidratar las manos, una vez al día por lo menos y veremos como quedan las manos hidratadas sin problemas, pero por sobre todas las cosas, muy suaves. No olvidemos la exfoliación para regenerar las células y quitar las muertas. Con una pequeña cantidad de azúcar y una crema hidratante , se obtiene una mezcla homogénea perfecta para aplicar en las manos, frotándolas por un minuto aproximadamente. Este procedimiento casero puede ser aplicado de dos a tres veces por semana. No olviden aplicar crema hidratante, después del tratamiento.