Enanitos Verdes y Moenia dieron una cátedra de rock y espectáculo que los asistentes no olvidarán jamás.
Los artistas se compenetraron muy bien con el público, y para hacer la velada más amena los argentinos compartieron tarima con Iván Barrios y Edwin Benítez.
Sin embargo, los Enanitos se echaron al público más rápido en la bolsa, ya que dijeron que varios de sus temas los escribieron inspirados en nuestro país y para sellar ese pacto de hermanos, subieron a los nacionales en "Lamento Boliviano".
A las 9: 30 p.m., se prendieron las luces y aparecieron más de ocho músicos mexicanos.
Moenia abrió con "Lo que tú digas". El escenario se iluminó con espectacular juego de luces y dio paso a "Manto estelar", los gritos no se hicieron esperar, las chicas coreaban a todo pulmón. Esos temas dieron paso a "Ni tú ni nadie", "No dices más", canciones que todos seguían con los ojos cerrados.
Mientras más viejas las canciones, mejores. Enanitos Verdes abrió con "A las tres".
"Es un verdadero placer estar aquí, buenas noches, Panamá", saludaron. Mientras, la fanaticada enmudecía de emoción. El repertorio continuó con "No me verás", "Mariposas" "Cordillera", "La muralla", uno de sus favoritos.
Felipe Staiti, el maestro de la guitarra eléctrica de esta agrupación, hizo resonar esas cuerdas cautivándonos durante minutos en cada tema.
Una de las canciones que más cautivó fue "Esta Mañana", un tema del cantautor Coti Sorokin, y que los argentinos interpretaron.
Amenazaron con irse, pero regresaron para el final con "Nadie es perfecto", "Guitarra blanca" y "Eterna Soledad". Después de esto, el público se fue satisfecho.