El dolor bajo de la espalda es un problema común de consulta médica habitual. Se reconoce que esta entidad la sufre o ha sufrido por lo menos un 80% de la población en algún momento de su vida.
Existe una amplia variedad de patologías asociadas a la lumbalgia que van desde el estrés muscular hasta enfermedades crónicas, sistémicas e incapacitantes como una lesión cancerosa, un infección ósea o enfermedades regionales como la compresión de discos intervertebrales etc. etc.
Todo paciente con dolor lumbar debe asistir a un control médico. La valoración es estrictamente clínica. Muchas veces se piensa que se debe tomar una serie de estudios sofisticados y terapias infalibles para este problema. Se ha demostrado que una serie de Rx. de la columna lumbo-sacra no es el mejor abordaje de entrada, pues la radiación a la que es expuesto el paciente es igual a 20 exposiciones de Rx. de tórax, y no aporta mayor información. Si se trata de un paciente mayor de 50 años, fumador, diabético , con antecedentes de enfermedad ósea (infección osea u osteoporosis), trauma reciente, uso crónico de esteroides o antecedente de cáncer, déficit neurológico etc. , sí está indicado este tipo de estudios.
1. Se recomienda iniciar el tratamiento con una adecuada valoración clínica por parte de un médico. Generalmente el tratamiento de entrada son los antiinflamatorios no esteroideos (A.I.N.E.S) ya sea por vía oral o intra muscular por un período de una a dos semanas.
1. Reposo. Se ha demostrado que dos días de reposo en cama son más eficaces que siete días. También se ha demostrado que el inicio rápido de las actividades cotidianas a tolerancia del paciente es superior a dos días de reposo en cama y a los ejercicios para fortalecer la espalda.
2. Actividad física controlada. Una efectiva forma de realizar las actividades diarias disminuyen el riesgo de sufrir de este problema. Se debe evitar levantar objetos pesados sin utilizar las piernas y evitando el apoyo en la espalda. Se debe utilizar sillas con colocadores de brazos (brazeros) además de levantarse de la cama en dos tiempos.
3. Masaje terapéutico Se ha demostrado que el uso de masaje en espalda parece ser una terapia segura y tan efectiva como la terapia médica farmacológica.
3. Fortalecimiento de la espalda y relajación muscular
El hacer ejercicios de fortalecimiento de los músculos de la espalda, como natación, perder peso y relajación del estrés son efectivos en esta sintomatología.