Las manos tienen su propio lenguaje y al igual que el rostro, ponen de manifiesto el paso del tiempo. Son sumamente frágiles debido a un déficit de glándulas sebáceas, lo que hace sufrir continuamente sucesivas agresiones: el frío, el sol, el agua caliente y los detergentes son sus peores enemigos, tornándolas vulnerables. Se arrugan, se secan y se marcan con manchas de pigmentación, que son los signos característicos del envejecimiento.
LAS MANCHAS, SIGNOS DE ENVEJECIMIENTO
Las manchas marrones en las manos se producen por el envejecimiento del sistema de pigmentación epidérmico, el cual, bajo la acción constante de la radiación solar provoca la acumulación en la piel de una mayor cantidad de pigmentos o melanina.
El sistema de pigmentación epidérmico es el conjunto de células que producen y transportan la melanina en la epidermis, que es el constituyente esencial de la coloración de la piel. Se trata de dos tipos de células: los melanocitos y los queratinocitos.
Los melanocitos son células especializadas en la producción de la melanina, están situadas en la unión dermoepidérmica y representan aproximadamente el 10% de las células de la epidermis. En el dorso de la mano existen aproximadamente 3000 por milímetro cuadrado, mientras que en la palma no llegan a 500.
Los queratinocitos rodean a los melanocitos y tienen un vínculo muy estrecho con éstos. El conjunto formado por un melanocito y una cuarentena de queratinocitos constituyen una Unidad Epidérmica de Melanización (UEM). En cada una de estas unidades es donde se produce la melanogénisis.
Las manchas marrones son provocadas por una acumulación de melanina en pequeñas zonas de la epidermis. Esta hiper pigmentación localizada es provocada por tres mecanismos: una hiperactividad con proliferación de los melanocitos; una aceleración de las sístesis de melanina y por una disminución de la migración y de la descamación de los queratinocitos cargados de melanina.
El Fluide Anti-Taches Jeunesse des Mains SPF 15 de Clarins previenen la aparición de manchas y las protege contra los efectos del sol, atenúa las manchas existentes, fortalece las uñas y suaviza las manos que siempre estén bellas y seductoras.
CONSEJOS PARA TENER UNAS MANOS DE SEDA
Unas manos suaves y delicadas dicen mucho de una mujer, para ello es necesario cuidarlas todos los días.
Es imprescindible hacer un peeling semanal. La obstrucción de los poros de la piel, el depósito de impurezas en la superficie de la epidermis, la presencia de células muertas en vías de descamación, son factores generadores de irregularidades cutáneas, con la consecuencia de una pérdida progresiva de transparencia. La exfoliación tiene como finalidad desembarazar a la epidermis de las impurezas, con el fin de que luzca su resplandor natural.
La clave es hidratar. Las manos son víctimas de ataques cotidianos -frío, sol, vientos, jabones agresivos y detergentes-. Con Dior Mains se recobra la suavidad, flexibilidad y belleza de las manos. Esta emulsión seduce desde el primer contacto gracias a su consistencia sedosa. Tanto a la vista como al tacto, las manos aparecen mates y aterciopeladas.
Si las manos se agrietan porque se someten a actividades físicas agresivas, la solución la pone Oriflame con el Protector de Manos con Pantalla UVA y UVB y Aceite de Arnica que calma, suaviza y alivia la irritación, además de recuperar la tersura y suavidad perdida.
La Crema Hidratante diaria de Yves Rocher resulta ideal para las personas que sin tener ningún problema les gusta mimar sus manos a diario. Ligera y no grasa, de rápida absorción envuelve las manos con una película protectora.
De vez en cuando trabaja tus manos con los siguientes ejercicios. De esta manera, las conservarás flexibles y fortalecerás sus músculos.
Cierra con fuerzas los puños y manténlos así durante 30 segundos, a continuación ábrelos separando los dedos todo lo que puedas. Repite el ejercicio diez o quince veces.
Coge una pequeña pelota y apriétala durante unos minutos. Haz el ejercicio varias veces con ambas manos.
Evita el agua muy caliente cuando te laves las manos porque congestiona y produce rojeces en las piel. El agua muy fría las resecas.
Por último no olvides secarlas perfectamente, ya que la humedad en contacto con el aire deteriora aún más la capa cutánea externa.