Madonna promulga la paz en Medellín
"No me importan lo que piensen... La violencia sólo esta permitida en mis shows'', dijo entonces Madonna en inglés a cautiva audiencia.
Medellín, descrita en el pasado como una de las ciudades más peligrosas del mundo, cayó rendida a los pies de la Madonna en dos conciertos en los que no se registraron incidentes y en los que la superestrella pop expresó que la violencia sólo está permitida en sus shows.
Unos 90.000 espectadores, 45.000 por noche el miércoles y jueves, coparon el estadio Atanasio Girardot de Medellín, capital del departamento de Antioquia, a unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá. Es la misma ciudad que a fines de los 80 y comienzos de los 90 fue escenario de una sangrienta guerra del narco desatada por el barón de las drogas Pablo Escobar, abatido por la policía en diciembre de 1993.
Quizás por ese pasado es que lo más destacable del concierto no haya sido la violencia en una parte del espectáculo, cuando Madonna canta "Gang Bang'' y a punta de pistola pretende matar a varios de sus bailarines mientras al fondo una pantalla muestra imágenes sangrientas, sino el hecho de que no se registra ni un solo incidente.
"No me importan lo que piensen... La violencia sólo esta permitida en mis shows'', dijo entonces Madonna en inglés a cautiva audiencia.