La Reina del Pop se desplazó hasta Marsella para visitar a la familia del obrero francés que falleció el pasado jueves durante el montaje del escenario en el que Madonna tenía previsto actuar este domingo y a los otros trabajadores heridos durante el mismo siniestro.
Madonna llegó el domingo a la capital francesa acompañada de sus dos hijos pequeños, David y Mercy y se acercó a dos hospitales locales para ver al resto de trabajadores heridos durante el incidente, que obligó a cancelar el concierto que tenía previsto en la ciudad.
La semana pasada, Madonna mostró sus condolencias a la familia de los dos obreros muertos en el accidente y dijo estar "devastada" por lo ocurrido. "Mis oraciones van para aquellos que están heridos y para sus familias, con mi más profunda simpatía para todos aquellos afectados por estas noticias desgarradoras", declaró Madonna en un comunicado.
La Reina del Pop, que viajó hasta Marsella vestida de negro, tenía previsto actuar el pasado domingo en Marsella ante 66.000 personas.
La artista se prepara para su show en Barcelona.