Hace once meses se inició en la Universidad de Panamá, el Diplomado de Madres SOS. Y hoy vemos culminado esta profesionalización con la graduación de estas mujeres que dan prueba de su gran ternura, pues los niños necesitan de ese cuidado materno.
Son 17 madres de las Aldeas Infantiles SOS de Panamá, Penonomé, David y de Casa Hogar Colón, que tienen ahora el gran reto de poner en práctica lo aprendido, basándose en los conocimientos adquiridos para administrar el hogar, orientar, guiar, fortalecer, corregir las actividades que promueven la salud física, el desarrollo emocional y educativo de niños, niñas y jóvenes; además de proyectar valores sociales, culturales, morales, y cívicos para enriquecer la calidad de vida de ella y de sus hijos
Ser madre es una mística, es una vocación, en donde dar amor a los niños es la clave del éxito, señala la madre Fulvia Abrego, quien llegó a las Aldeas Infantiles hace 20 años, con la ilusión de encargarse de una casa SOS, sueño que se hizo realidad.
Tres generaciones han pasado por el amor maternal de Fulvia, 34 niños hoy convertidos en hombres y mujeres de bien y ocho nietos que son su fortaleza.
Agrega, que su gran logro es ver a sus hijos ya unos adolescentes y con sus vidas realizadas como profesionales y padres de familia. Verlos desde pequeños, apoyarlos en su crecimiento y formación y luego ser jóvenes con metas en la vida, es algo que le refuerza cada día más su vocación de madre.
En Aldeas Infantiles SOS al niño no se le obliga a decir "mamá", por lo que escuchar esa palabra de un pequeño es algo grande, señala Fulvia, quien actualmente tiene a su cargo 9 niños y niñas, que disfrutan día a día de su cariño y amor.
Para la mdre Fulvia el diplomado ha sido una gran experiencia, que ha compartido junto a sus hijos, quienes le han apoyado en sus tareas. Y han sido el soporte para salir adelante y lograr el tercer puesto de honor.
Agrega que estudiar, a pesar de los años, ha sido difícil, pero fundamental para poder ayudar mejor a sus hijos en las tareas diarias y cuando tienen problemas de aprendizaje.
Ejercer el rol de Madre SOS en una aldea es una nueva profesión. Centenares de mujeres en todo el mundo han aceptado y tomado a su cargo una familia SOS y desempeñan así una "maternidad social" para un grupo de niños en riesgo social.