De una elegancia moderna que no esté reñida con la alegría que el pueblo de Madrid "necesita" transmitir el día de la boda del Príncipe. Así quiere el alcalde Gallardón que luzca la capital el 22 de mayo y para eso ha buscado "al mejor".
El diseñador Pascua Ortega lidera un equipo que tratará de que las calles de la ciudad "se inunden de nuevo de imágenes alegres" que den la vuelta al mundo a través de la televisión.
La boda del príncipe será, en palabras de Gallardón, un "acto de Estado y un acto de la Corona" pero, además, "una fiesta para Madrid" que el alcalde no quiere vivir "desde el olvido" a las víctimas del 11-M sino "desde el homenaje".
Por esa razón, la Glorieta de Carlos V, frente a Atocha, acogerá "El bosque de los ausentes", una arboleda de 192 olivos y cipreses, uno por cada muerto en los atentados de Madrid. En principio, no está previsto que los novios paren ante este monumento.
El resto de la decoración de la ciudad tratará de reflejar el espíritu alegre de la primavera de Madrid. Para ello, Ortega ha escogido los colores blanco, amarillo, plata y rosa en diversas tonalidades, que se repetirán en los distintos motivos decorativos elegidos para cubrir el centro de la capital.
Para la decoración de la ciudad se han establecido cuatro criterios: el Madrid moderno, que será subrayado a través de una decoración floral vanguardista; el Madrid romántico, que evocará la primavera; el Madrid clásico, representado por fuentes y edificios y, por último, el Madrid ilustrado de los monumentos de la ciudad.
María de la Osa coordina el grupo, integrado por las paisajistas Belén Arroyo e Inés Urquijo; Tomás Alía, que ha diseñado la decoración para el Madrid moderno; el historiador de arte Lorenzo Castillo y el diseñador gráfico Jacobo Pérez-Enciso, autor del logotipo que Madrid ha creado con motivo del enlace.
Los edificios en obras serán cubiertos por lonas que reproducirán el cielo de Madrid recogido en los cuadros de Goya, Velázquez y Antonio López. Este último es, por ejemplo, el autor de los lienzos empleados para esconder la estación de servicio que Repsol tiene en Atocha y que ha patrocinado la propia empresa.
El 17 de mayo comenzarán a instalarse los primeros ornamentos en las calles de Madrid: se colgarán las lonas, se iluminarán edificios y monumentos emblemáticos y se decorarán determinados inmuebles.
El día 20 empezarán a colocarse flores y banderolas y la noche anterior al enlace quedarán fijadas las vallas de seguridad.
Será entonces cuando culmine un trabajo que empezó en diciembre, con los primeros contactos con la Casa Real.