Para las estrellas de "Harry Potter", ahora que el mundo teme por el futuro, es el momento perfecto para estrenar una película de puro escapismo. "Fue sin duda el momento más oportuno", dijo Richard Harris, quien encarna al mundano profesor Dumbledore en "Harry Potter y la piedra filosofal", una de las películas más ansiosamente esperadas del año.
Harris, que promovió la cinta en una casa de campo del siglo XV ante un grupo de periodistas traídos de diversos países, reflexionó sobre cómo había cambiado el mundo después de los ataques contra Estados Unidos del 11 de septiembre. Las películas, dijo, son para crear magia. "En un mundo actual de puro, pero de puro caos, hacer que surja una película como "Harry Potter" ahora es extraordinario", expresó el extravagante actor irlandés de 72 años en la elegante biblioteca de Knebworth House.
"No se trata de secuestrar aviones, de bombardear las Torres Gemelas, terroristas haciendo estallar aviones y secuestrando presidentes. Es magia y es muy fortuito en una forma muy extraña", agregó. Cuando le preguntaron si pensaba que la principal atracción de la cinta era puro escapismo, dijo: "yo no podría haberlo dicho mejor". La película se basa en los libros escritos por JK. Rowling sobre un niño mago, de los que se han vendido 100 millones de ejemplares en 46 idiomas, en todo el mundo.
En el ambiente sombrío de la actualidad, el estudio Warner Brothers canceló las grandes fiestas de celebración que había preparado originalmente para el estreno del filme en Estados Unidos y Gran Bretaña el 16 de noviembre. Pero los actores claramente creen que el momento de su lanzamiento es el preciso.
El actor británico Robbie Coltrane, que hace el papel del amistoso gigante Hagrid de la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería, cree que la cinta es un paliativo ideal en una era problemática: "Está en un mundo propio", declaró a los periodistas.
"La película es sobre el triunfo del bien sobre el mal y eso es lo que la gente quiere ahora", dijo. El director Christopher Columbus, que llevó la obra clásica de Rowling a la pantalla, quedaría feliz si el público es transportado a un mundo diferente por el filme.