El Mal de Alzheimer es una de las enfermedades que como la Diabetes, Parkinson, Hipertensión Arterial, Artritis pueden afectar a las personas a medida que avanzan en edad. En Panamá existe la Asociación de Familiares con Pacientes de Alzheimer, AFAPADEA, que brinda orientación y apoyo psicológico y de otra índole a quienes tienen que atender a personas con este padecimiento que merma su potencial y les roba independencia. Está localizada en Río Abajo en la estación Delta cercana a la Iglesia de Piedra.
Interesante documentación, cortesía de Bayer explica a cuidadores/as como manejarse con adulots/as mayores confusos/as en casa.
Así como hay pérdidas de memoria o confusión de duración breve, hay otras que se extienden por meses y años. Puede conllevar decrecimiento en la capacidad intelectual y afectar a la persona en su desenvolvimiento diario. Esta condición se denomina científicamente demencia y afecta a 1 persona de cada 10 por encima de los 65 años y es menos frecuente en personas menores a esa edad.
Demencia senil es un término usado para describir globalmente distintos tipos de alteraciones de la función cerebral que afectan al adulto mayor. La enfermedad de Alzheimer es la más común de todas las formas de demencia, siendo responsable del 50% de los casos.
MEMORIA, PENSAMIENTO Y CONVERSACION
Recuerde la importancia de la buena comunicación. Asegúrese de que los audífonos, lentes y dentaduras postizas estén funcionando y colocados correctamente.
Hable claro, despacio y simple.
Use expresión corporal, gesticule, tóquelo para ayudar a la comunicación, los pacientes con este grado de deterioro son sorprendentemente sensibles a esto.
Asegúrese que los relojes, calendarios y "ayuda memoria" de la habitación sean fácilmente vistos. Recuerde que si 4 relojes dicen horas distintas confunde a cualquiera.
Si Ud. habla del pasado asegúrese que éste no se confunda con el presente.
Trate de no seguirle el pensamiento confuso al paciente. Corríjalo con mucho tacto y si no es posible, cambie de tema. Esto es a veces muy difícil cuando el paciente está enojado. Ud. debe ser capaz de tranquilizarlo sin dejarse llevar por el pensamiento confuso o delirante del paciente.
Trate de manejar las preguntas reiteradas con la mayor paciencia y tacto. Dígale a su paciente qué es lo que está pasando, qué es lo que va a pasar durante el día y repítaselo varias veces.
En la medida de lo posible déjelo hacer las cosas que pueda disfrutar.
CUIDADO GENERAL
Muchos pacientes necesitan ser recordados de que tienen que bañarse o lavarse, dado que no pueden recordar la última vez que lo hicieron.
A pesar de que el paciente no puede hacer todo sólo, déjelo hacer lo que pueda y Ud. ayúdelo con el resto. Hágalo todo paso a paso.
Por razones de seguridad es conveniente que Ud. supervise el baño y afeitado. Haga todo esto lo más placentero posible.
Trate de estimular al paciente para que esté limpio y prolijo siempre.
Seleccione la ropa que al paciente le gusta más.
Ubique la ropa limpia en el orden que el paciente deberá ponérsela.
Saque de la vista del paciente toda ropa sucia que deba lavarse.
Simplifique la vestimenta.
VAGABUNDEO
El vagabundeo o ir caminando incesantemente de un lado a otro y sin sentido, es muy común en el paciente con función cerebral marcadamente disminuida.
Esto es el resultado en parte de la confusión y en parte de la estimulación.
Trate de distraer al paciente en vez de enfrentarlo.
Si el paciente vagabundea mucho por lugares que puedan ser de peligro, ponga trabas en las puertas, bien alto o bien bajo, es decir en lugares donde el paciente es menos frecuente que vaya a buscarlas.
A pesar de las precauciones el vagabundeo puede continuar, aprenda a tolerarlo.
Tenga un brazalete de identidad para el paciente con el nombre y un número de teléfono.
AGRESION
Trate de no interpretar un enojo del paciente como si viniese de una persona sana.
Los enojos de un paciente con daño cerebral están exagerados habitualmente.
Trate de estar tranquilo. El enojo y la rabia del paciente pueden intensificarse si Ud. responde exasperándose. Cuenta hasta 20 antes de decir algo y trate de distraer al paciente de la idea que el produjo enojo.
Recuerde que el olvido en este caso es una ventaja. Una vez que se olvidó, el exabrupto pasó.
Trate de evitar temas irritantes o que lo molesten.