Las "mallitas" o stents fueron la respuesta de la bioingeniería al bloqueo de las arterias como enfermedad cardiovascular; una respuesta, además, que permitía tratarlo sin necesidad de cirugía abierta. Estos injertos endovasculares que hicieron su aparición a principios de los años 90 son una especie de tubito en forma de espiral que se introduce con un catéter a través de la ingle o la muñeca, generalmente en conjunción con una angioplastia de balón, y que se suelta una vez que se llega al sitio de la obstrucción que ha sido previamente desbloqueado.
La función de la mallita es mantener la obstrucción abierta, lo que consigue con un porcentaje alto de éxito. Sin embargo, un 20% de los pacientes a los que se les coloca tienen que volver a someterse a una angioplastia porque, como dice el Dr. Dan Krauthammer, cardiólogo intervencionista del Miami Cardiac & Vascular Institute del South Miami Hospital, "la mallita es un cuerpo extraño y las células a veces tienden a multiplicarse rápidamente alrededor, produciendo tejido cicatrizal".
Y continúa: "Ese vuelve a bloquear la arteria. Es aquí donde entra la nueva generación de mallitas, las que están cubiertas de medicamentos, más específicamente de antibióticos, que segregan a los tejidos más cercanos, impidiendo la formación de cicatriz".
"Las mallitas con medicamentos permitirán que miles de pacientes se ahorren una segunda angioplastia", añade el Dr. Ramón Quesada, cardiólogo intervencionista del mismo instituto, pero en el Baptist Hospital. "Este es el primer paso de lo que muchos esperan sea el desarrollo en un futuro muy próximo de mallitas o stents recubiertos de una variedad de medicamentos, tales como esteroides y estrógeno e incluso con quimioterapia".
Tomar muchísima agua Esta es la única que no importa cuànto se tome no engordará, debido a que no contiene calorías. Y mientras más tome, mejor, ya que ayudará a su cuerpo a hidratarse.
Para concluir, la doctora Grimaldo hizo énfasis en que el paciente tiene que tener claro que el comer sano no es precisamente lo que le dará el peso ideal, es la cantidad de lo que se come. No hay que comer más de lo que se quema.
Los carbohidratos complejos se encuentran en alimentos tales como guisantes, fríjoles, granos enteros y hortalizas.
Tanto los carbohidratos complejos como los carbohidratos simples se convierten en glucosa en el cuerpo y son usados como energía.
La glucosa es usada en las células del cuerpo y del cerebro y la que no se utiliza se almacena en el hígado y los músculos como glucógeno para su uso posterior.
Los alimentos que contienen carbohidratos complejos suministran vitaminas y minerales que son importantes para la salud de una persona.
La mayoría de la ingesta de carbohidratos debe provenir de los carbohidratos complejos (almidones) y azúcares naturales en lugar de azúcares procesados y refinados.