Desde muy temprano estas señoras, quienes muy bien podrían estar durmiendo plácidamente en sus camas, ponen sus manos a trabajar. Con café y emparedados confortan a los padres y madres que han pasado la noche en vela junto a sus hijos enfermos; limpian, cambian y alimentan a los bebés prematuros, envuelven paquetes de gasas, leen cuentos, regalan juguetes, hacen canastillas, y muchas cosas más. Siempre hay algo que hacer y ellas están dispuestas a hacerlo.
Con sus vestidos blancos y camisas a rayas son como abejas, industriosas y cooperadoras abejitas que se mueven de un lado a otro trabajando juntas. Margarita de Cortéz, presidenta del Cuerpo de Voluntarias del Hospital del Niño, inició en 1984 su labor. Su madre le inculcó que "Nadie es tan pobre que no tenga nada que dar, ni tan rico que no necesite nada".
Esas enseñanzas y un momento difícil de su vida en el que aprendió de su hija la caridad, la hicieron formar parte del grupo de voluntarias. La señora Margarita considera que Dios le ha devuelto con creces lo que ella ha dado.
Todos los proyectos que han podido lograr las damas voluntarias se hacen a petición de la administración de hospital, una vez expuestas las necesidades, ellas buscan los fondos. Han remodelado y mejorado Ortopedia, Medicina 1 y 2, la capilla, el salón de operaciones, el laboratorio de enfermedades infecciosas y Sida, el laboratorio de hematología especializada y clínica de quimioterapia, la sala de quemados, de neonatología, de cuidados intermedios, la Unidad de Alimentación Parenteral (crean alimento intravenoso para los niños), la oficina de cirugía, de fórmulas lácteas y la unidad de transplante de médula ósea.
La Sra. Cortéz afirma que la nueva tecnología ha permito al excelente personal que labora en el hospital acrecentar la esperanza de vida de los infantes. El oxígeno incorporado fue un proyecto muy costoso que pudieron realizar. Mediante unos tubos que salen de enormes bombonas ubicadas en la planta baja llega oxígeno a las salas y camitas de los enfermos sin la necesidad de transportar pesados y antihigiénicos tanques.
"Damos gracias a la comunidad y a los medios de comunicación, que han hecho que se conozca lo que hacemos, hemos reunido más de cuatro millones de dólares en reformas y equipo para el Hospital del Niño y cumplido con nuestro lema: Amor, ayuda y consuelo", manifestó Margarita.
A Nancy de Vallibien siempre le gustaron los niños, cuando sus hijas entraron a la universidad supo que era el momento de retomar el voluntariado. Empezó con dos días a la semana en el Hospital del Niño, pero el trabajo de amor la absorbió y a diario asiste a ayudar a los demás. ¿Por qué la comunidad siempre nos ayuda?, se preguntó la Sra. Nancy. Ella misma se responde: son los 45 años en los que han realizado las cosas con claridad.
Son 40 años los que Martha de Alvarez ha dedicado al Cuerpo de Voluntarias del Hospital del Niño. A sus 89 años no le duele nada y se siente feliz de dedicar tres días a la semana a esta obra. Como las otras voluntarias ayudan a los niños, Martha se inclina por los padres, son ellos los que saben lo que tiene su hijo y lo que le puede llegar a pasar. Prepara café y parte un emparedado en cuatro para que todos reciban algo de comer en las mañanas, "ellos me agradecen como si les hubiera dado uno entero", señala.
Afirma siempre contar con un chiste o comentario gracioso para alegrar a los afligidos padres; "es una broma tonta que dura segundos, pero son segundos en los que ellos olvidan su sufrimiento y el de sus pequeños", indicó Martha.
Armada con sus "kleenex" y su optimismo, esta abuelita consuela y llena de fe a los padres y madres en los momentos difíciles. "No llores, reza". Cuando le preguntamos el papel que juega su familia en su voluntariado nos respondió: "ellos me ayudan en lo que les pido y si no me ayudan, los obligo".
Durante todo el mes de septiembre las voluntarias celebran la fecha de su creación, el 12 de septiembre de 1958, con varias actividades. Entre ellas podemos mencionar una jornada de trabajo voluntario y entrega de juguetes y canastillas, independientemente de los que regalan a través del año; mañana viernes tendrán una misa de acción de gracias.
El próximo domingo 21 efectuarán una carrera-caminata que partirá a las 7:30 a.m. de Calle 50, el dinero obtenido de la actividad será destinado la sala de neonatología. "Creo que en este momento en que la República conmemora su centenario las voluntarias han dicho presente con el tesoro más grande que tienen un país: sus niños. Los niños no son el futuro, sino el presente, tenemos que ayudarlos ahora para que puedan tener un futuro", señaló Margarita Cortéz, la presidenta de este grupo de ángeles.