Las plantas y animales que habitan los océanos podrían ser de gran utilidad en la fabricación de nuevos antibióticos, tratamientos medicinales y calmantes.
Pero los científicos temen que estos recursos inexplorados desaparezcan antes de que tengamos la oportunidad de investigar su verdadero potencial.
La pesca, el cambio climático y la polución están alterando la cadena de alimentación en el océano, reduciendo de este modo la biodiversidad.
Este proceso debe ser detenido antes que sea demasiado tarde, explicaron los delegados del la Conferencia Europea de Ciencia Marina y Tecnología Oceánica que se llevó a cabo la semana en Galway, Irlanda.