El más cachimbón del segundo baile de Cuna de Acordeones fue Marcelino Guerra hijo, cuyo padre tuvo que ver los toros desde la barrera esta vez. Guerra padre aseguró que está satisfecho de ver el desempeño de su hijo, porque quiere que lo califiquen por lo que hace y no porque sea su hijo.
El encargado de abrir el baile fue uno de los sentenciados, Edilberto Alveo con el tema "Los sentimientos del alma", seguido por el guarareño Gaspar Rodríguez, quien tuvo que decir adiós al concurso, no sin antes aceptar que lo que le fallaron fueron las llamadas, “voy pa’lante, pero eso no será impedimento para que siga tocando mi acordeón y voy a hacer mi conjunto para seguir tocando por ahí, porque ahora la gente me conoce más”, dijo.
Y aunque Edilberto Alveo se salvó de ser eliminado, la felicidad le duró pocos minutos, luego de que se anunciara que estaba sentenciado para el tercer baile junto al coclesano Omar Juliao.