Miles de daneses acompañaron a la reina Margarita II el pasado fin de semana por las calles de Copenhague para celebrar sus cuatro décadas en el trono de este país nórdico.
La monarca danesa abrió el programa de festejos con una ofrenda floral en la catedral de Roskilde, al oeste de la capital, en el mausoleo de su padre y la tumba de su madre, la famosa reina Ingrid.
Allí estuvo acompañada por sus dos hermanas, la princesa Benedicta y Ana María de Grecia, además de por su esposo, el príncipe consorte Enrique, y el resto de la familia real danesa.
De vuelta a Copenhague, Margarita y Enrique recorrieron el centro de la ciudad, precedidos por la guardia real, desde el palacio real de Amalienborg hasta el ayuntamiento.
A lo largo de todo el recorrido, de media hora de duración recibieron el afecto de miles de personas.