La actriz estadounidense Marilyn Monroe, considerada como un símbolo sexual de los años 50 por su gran atractivo, pero sobre todo por personificar el glamour hollywoodense de su época, murió el 4 de agosto de 1962 en Brentwood, California.
Fue capaz de conquistar el mundo con su inmenso atractivo, basado en su voluptuoso cuerpo que adornó con significativos corsés.