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Mario Benedetti, fuerza de creación a los 80 años


El escritor uruguayo Mario Benedetti es uno de los creadores latinoamericanos que se hace sentir próximo a los lectores. De conversación fácil y de pluma ágil pero contundente, el autor es de la opinión que los libros, antes de publicarse, deben permanecer en reposo unos meses, y de hecho tiene uno en ese estado de quietud próximo a su edición para, según sus palabras, "poder leerlo después y que parezca que no es de uno mismo".
El escritor nacido en la localidad de Paso de los Toros, en el departamento de Tacuarembó, cumple 80 hoy años el día 14 de septiembre y acaban de concederle en España el primer Premio "Son Latinos 2000", que se concede en Tenerife (Islas Canarias) a las figuras más relevantes de la cultura latina.
El autor de novelas como "La Tregua" (1960); "Gracias por el fuego" (1963), de la recopilación poética , "Inventario" (1948 a 1978); de "Despistes y franquezas" (1991); "La borra del café" (1993); "Andamios" (1996); "La vida ese paréntesis" (1998) o "Buzón del tiempo" (1999), es leyenda viva de la literatura en lengua española a pesar del especial punto de vista que contempla la sociedad y del que dice: "Soy consciente de que me catalogan como de visión negativa, pero considero que el pesimista es un optimista bien informado".
MULTITUD DE TRABAJOS
Benedetti llegó en el año 1924 a la ciudad de Montevideo por el trabajo de su padre, que era farmacéutico, y allí estudió la primaria en el Colegio Alemán y secundaria como alumno libre. Desde los catorce años, empezó a trabajar y múltiples han sido los oficios que ha desempeñado durante su vida. Trabajó de taquígrafo, cajero, vendedor, librero, periodista, traductor e, incluso, como empleado público.
Pero desde joven se dio cuenta que lo suyo era contar historias y, aunque tardó en publicar sus escritos, sus letras se fueron haciendo más firmes y convincentes. Entre sus primeros libros publicados destacan: "Esta mañana y otros cuentos" (1949); "Poemas de oficina" (1956); "Ida y vuelta" (1958); "Montevideanos" (1959); "La tregua" (1960); "Literatura uruguaya del siglo XX" (1963).
Precisamente en ese año fue finalista del Premio Bibliotecario Breve, de la Editorial Seix Barral, de Barcelona, pero su novela, "Gracias por el fuego", no llegó a publicarse hasta 1974, debido a la censura franquista en la España de aquellos años. En 1965 rechazó la beca de la Fundación Guggemheim, de Estados Unidos, para marcharse a París. Pero finalmente recaló en esa ciudad y fue algo que le marcó profundamente.
Durante 1966 y 1967 fijó su residencia en la capital de Francia y, para sobrevivir, estuvo trabajando como traductor y locutor para la Organización de Radio y Televisión Francesa (ORTD), y también estuvo un tiempo haciendo labores de taquígrafo y traductor para la UNESCO.
De aquella época comentó en cierta ocasión: "Tuve una relación amor-odio con la ciudad de París. Para mí es entrañable y la nostalgia me baña el cuerpo de ciertos olores y colores de esa ciudad mágica, pero también me impregna de tristeza y melancolía"
GOLPE MILITAR
En 1968 renunció, por motivos políticos, a varios premios del Ministerio de Instrucción Pública de Uruguay. Desde entonces hasta 1971 funda y dirige el Centro de Investigaciones Literarias, de la Casa de las Américas en La Habana. Y de 1971 a 1973 dirige el departamento de Literatura Latinoamericana de la Facultad de Humanidades y Ciencias, en la Universidad de Montevideo. Elegido para integrar el claustro de la Universidad de Montevideo, renunció a este cargo tras el golpe de los militares en 1973. Desde 1971 a 1973 desarrolla en Uruguay una intensa actividad política, como dirigente del Movimiento 26 de Marzo, del que fue representante en la Mesa Ejecutiva del Frente Amplio, una coalición de izquierdas.
Tras el golpe militar en su país se exilió en Argentina, para viajar a continuación a Perú, donde fue detenido, deportado y amnistiado. En el año 1976 se instaló en Cuba y desde 1977 tiene casa en Madrid.
Mario Benedetti ha escrito más de cuarenta libros que han sido traducidos a catorce idiomas. En su producción literaria se encuentran poemas, novelas, cuentos, ensayos, teatro, crónicas humorísticas, guiones cinematográficos y letras de canciones. Es, además, habitual colaborador en prensa. Durante veinticinco años fue colaborador del semanario "Marche", donde dirigió la sección literaria. En el diario "La Mañana" hizo crítica teatral. Fue director de la revista "Marginalia" y codirigió la revista "Número".
"La Tregua" fue la primera gran novela reconocida a nivel internacional que fue representada en teatro y también al cine -dirigida por el director argentino Sergio Ronan-. A la pantalla grande también fueron llevadas sus obras "Las sorpresas" (1975) , basada en tres de sus cuentos y "Gracias por el fuego".
HOMBRE DE SU TIEMPO
Autor de obras como: "Letras del continente mestizo" (1967); "La muerte y otras sorpresas" (1968); "Inventario 70" (1970); "Cuentos completos" (1970); "El cumpleaños de Juan Angel" (1971); "Letras de emergencia" (1973); "El escritor latinoamericano y la revolución posible" (1974); "Poemas de otros" (1974); "Con y sin nostalgia" (1977); "La casa y el ladrillo" (1977); "El recurso del supremo patriarca" (1979) o "Cotidianas" (1979), su sagacidad e ironía le ponen cercano a la literatura moderna y de compromiso, aunque sobre los nuevos tiempos comenta con ironía: "Internet nunca acabará con los libros, porque me gusta acostarme con un libro, si no, no duermo, pero no puedo llevarme la computadora a la cama, sería absurdo".
Miembro destacado de la llamada "generación uruguaya del 45" sus textos han sido recogidos y divulgados por cantantes de talla mundial como Daniel Viglieti, Rosa León, Jairo, Luis Pastor, Isabel Parra, Soledad Bravo o Juan Manuel Serrat. Sobre esta relación música-poesía, comentaba en cierta ocasión: "Son campos diferentes pero complementarios. ¿Quién puede negar la musicalidad de una poesía o la fuerza con la que puede penetrar una letra cantada con pasión?"
En 1982 publica "Cuentos" y la novela "Primavera con una esquina rota", y en 1984, "Geografías" y "El desexilio y otras conjeturas". En 1989 le fue concedida la Medalla "Haydee Santamaría" con motivo del 30 Aniversario de la Casa de las Américas de Cuba. En 1991 publica "Despiste y franquezas", al que siguió "Las soledades de Babel".
Permanente candidato al premio Miguel de Cervantes, Mario Benedetti es, desde febrero de 1993, miembro del Consejo Editorial de la revista "Cuatrosemanas" vinculada a "Le Monde Diplomatique" y dirigida por el periodista argentino Carlos Gabetta.
En 1996, publicó la novela "Andamios" y "El Aguafiestas", una biografía sobre él escrita por el argentino Mario Paoletti. También ese año el Gobierno de Chile le distinguió con la medalla de la efigie de Gabriela Mistral (poetisa 1889-1957). Una distinción a escritores vivos que han participado en el desarrollo cultural de la humanidad.
En España ha recibido muchas distinciones. En mayo de 1997, fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Alicante; en julio, por la Universidad de Valladolid; y en diciembre le concedieron el doctorado Honoris Causa en Ciencias Filológicas en la Universidad de La Habana.
También está en posesión del Premio León Felipe-97 a los Valores Cívicos que concede la fundación del mismo nombre. En 1997 edita "Mas acá del horizonte" un libro de poemas donde reflexiona sobre la muerte. A este le siguió "La vida ese paréntesis" (1998), también de poemas. El 31 de mayo de 1999, recibió el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, siendo su última obra publicada "Rincón de Haikus", un libro de poesía inspirado en la lírica japonesa.
Benedetti, que dice que "al escribir sólo pretendo expresar mis sensaciones", y con gran ironía ha comentado: "Soy un ateo convencido aunque respeto a la gente que confíe en las religiones. Una de mis razones es que, si lo analizamos, todas las actuales guerras tiene un fondo religioso: la de Irlanda, palestinos y judíos o Yugoslavia, lo que dificulta enormemente la paz. Parece que existe una competencia entre los diferentes dioses y no sabemos quién va a ganar en las olimpiadas de las religiones"
El escritor cumple ahora una edad importante, pero tiene claro qué es lo que ha cambiado en él: " Soy diferente porque soy más viejo. De muy joven se ve la muerte muy de lejos, cuando uno llega a los 80 años, se empieza a conversar con esa muerte. Creo que he seguido una misma línea, pero dentro de eso se va cambiando la actitud. Lo positivo es que me doy cuenta que sigo escribiendo de temas que escribía en mi juventud. Lo negativo vamos a obviarlo..."
Feliz cumpleaños...


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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