Marisín Villalaz de Arias explicó que la obra de 242 páginas y seis capítulos (sin ilustraciones), tardó en escribirla cinco años,
"Por algunos inconvenientes y porque a medida que pasaba el tiempo la historia cambiaba y debía variar mi escrito".
Parte de la dilación se debió también a que ella no es escritora a tiempo completo "y a veces pasaba mucho tiempo sin plasmar ni una letra". Explica que cada capítulo es un ensayo diferente.
Los personajes principales son los hechos acaecidos en donde participó activamente y va dirigida a la gente que vivió esa época y mi sueño es que los jóvenes la lean y la aprecien".
Acerca de la razón de ser del título de su libro, la Dra. Villalaz de Arias explicó que "mucho se ha escrito sobre estos temas, pero yo lo presento como me sucedió personalmente y, tal vez, visto desde otro punto de vista sin intereses personales".
"La otra cara de la historia", inicialmente se venderá en Riba Smith, Exedra Books y Librería Cultural. Costará 10 balboas.
Al preguntársele sobre alguna anécdota que aparezca en la obra y ella quisiera resaltar, respondió: "Las anécdotas de la Cruzada Civilista cuando huíamos de los doberman y les jugábamos la fangañeta".
Acerca de sus aportes como columnista, nos comentó que "comenzó en La Estrella de Panamá en los años 70 en plena dictadura militar. Luego fue colaboradora asidua de La Prensa y desde 1990 es columnista permanente del Panamá América. También fue columnista permanente del diario Universal, aproximadamente por dos años.
Conozcamos más sobre la Dra. Marisín Villalaz de Arias, quien, queremos resaltar, ha recibido muchas distinciones, placas, diplomas y homenajes como mujer política, sobre todo como idearia del Foro de Mujeres de Partidos Políticos; como médica y como escritora dentro y fuera de Panamá.
Soy una mujer idealista, tal vez utópica, que busca un paraíso para que los futuros panameños vivan en él. Actúo con honestidad y no me agrada la mentira ni la hipocresía. Acostumbro ser leal y agradecida. Digo las verdades de frente lo que me ha traído muchos disgustos y me ha ganado divergencias con algunas personas, inclusive que he querido mucho, pero no pienso cambiar.
Muy ajetreado. Comienzo en un gimnasio, haga mil diligencias, visitas políticas, de libros y de mi casa incluyendo supermercado. Duermo siesta después de almorzar, hago nuevamente diligencias, juego poker y en las noches salgo a algún lado, luego leo hasta media noche para comenzar mañana nuevamente el mismo ajetreo.
Es mi familia. Vivo para ellos. Me crié en el interior donde la familia es primordial y tenemos una unión familiar tanto la mía propia, la materna, la paterna y la de mi esposo. Soy feliz en la familia.
Tiene tantas caras como historiadores la escriban; pero alguna tiene que ser la verdadera.
Hay que darle mucho porque, como dije, el panameño, sobre todo los jóvenes no quieren mirar hacia atrás y eso es peligroso. Tenemos que conocer el origen de nuestra vida y de todas nuestras pertenencias para apreciar más lo que podamos alcanzar en un futuro.
La calificación para la mujer panameña en política no es muy alta porque la mayoría de las mujeres se auto discriminan por problemas familiares o de complejos por creer que no tienen la capacidad suficiente y que exigen los hombres para sobresalir en un partido. Necesitamos más capacitación para las mujeres en política, liderazgo y autoestima.
Capacitarse para llegar a posiciones de mando y decisión en el gobierno; continuar con las metas empresariales que se proponen porque en ese campo han sobresalido más. Tenemos la obligación de conquistar el mundo para marchar al lado de los hombres con iguales derechos y prerrogativas.
No estoy de acuerdo con el feminismo por ser extremista y no me agrada el radicalismo en ningún aspecto. Me agrada la moderación y por esto he sido una defensora de los derechos igualitarios de la mujer.
Jamás. Cuando uno quiere alcanzar un fin debe hacerlo correctamente, utilizando los medios posibles a nuestro alcance sin perjudicar a los demás. Lo más importante no es alcanzar el fin o la meta que nos hemos propuesto, sino lograrlo con honestidad y que lleguemos a ese fin con la frente alta por el bien de tu nombre y el de tu familia. No justifico la deshonestidad con tal de alcanzar un fin que nos propongamos.
Marisín Villalaz tiene dos hijos y tres hijas de su desaparecido esposo. "Tengo tres nietas de esos hijos y de las otras tengo nietos y biznietos. Para mí lo más importante son ellos y también lo soy yo para todos. Tanto en mi familia como en la de mi esposo soy apreciada y considerada. Soy feliz con mi familia", dijo.