La política se aprende, en la política también hay que tener vocación, de servicio al electorado, no es asunto de inscribirse en un partido y querer llegar al poder para servirse de él en beneficio propio y de sus familiares, expresó la Dra. Marisín Villalaz de Arias.
"Yo ando en política desde que tenía nueve años de edad, porque, mi tío y mi abuelo Sergio y Bernardino González Ruíz, se dedicaban a ello", dijo y agregó que "la política no es mala, los políticos y la gente que entra en la política sin estar preparada para ello, son los que la dañan".
Opina que "la política es como una profesión, hay que conocerla, que aprenderla. La gente cree que porque se inscribió en un partido político tiene derecho a ser presidente de ese partido. Para llegar a escalar posiciones dentro del partido hay que leer, estudiar, trabajar, estar en contacto con la gente y procurar su bienestar".
Ella también enfatizó en la importancia de la ética y de "usar el poder para gobernar, para brindarles buen standard de vida al pueblo que lo eligió a uno".
Respecto a la condición de la mujer en Panamá, la entrevistada dijo en una escala de uno a diez la coloca en siete, aunque, manifestó que "estamos rezagadas en cuanto a violencia intrafamiliar, todavía la mujer no ha adquirido la cultura antiviolencia, que es muy importante. Entonces, la mujer acepta con estoicismo la violencia física, violencia sexual y violencia psicológica. La acepta y encuentra muchas veces como muy natural que el hombre actúe en esa forma".
Recomienda a las mujeres que se sienten inseguras levantar su autoestima y convencerse de que pueden estar a la altura del hombre. La mujer, dijo, "a veces se autodiscrimina porque siente que al dedicarse a sí misma le roba tiempo n su atención a su marido, al hogar, los hijos...".
En política, ella considera que ha ascendido, "porque el porcentaje de mujeres electas en la Asamblea Legislativa es alto, aunque dista mucho de ser lo ideal, sin embargo, ¿cuántas alcaldesas hay, cuántas Representantes de Corregimiento?", se preguntó. "Eso , dijo, "nos indica que la mujer está saliendo de su concha, de su autoencierro, porque, "Aunque he sido luchadora por la igualdad de las mujeres, no me considero feminista", puntualizó.
En cuanto a su profesión, otorrinolaringología, que ejerció por más de 40 años, cuando ella llegó "encontré un ambiente muy amplio por parte de los hombres. Porque, la primera otorrinolaringóloga la Dra. Lidia Zogandares y la segunda, la Dra. Herlinda Cambra de Varela, nos abrieron a nosotros el camino".
Considera que la mujer en la Medicina en general ha aumentado enormemente y se han dado promociones donde ha habido más mujeres que hombres. Pero, a veces se limita a una posición dentro de una institución de salud y no aspira a tener una clínica privada. Expresó que en Panamá no hay muy buenas profesionales en la Medicina, como la Dra. Lidia Zogandares, Dra. Herlinda Cambra de Varela, Dra. Cecilia Arango, Dra. Grimaldo, Dra. Ana de Palau y Dra. Rosa María Britton. En literatura, donde también ha incursionado, la Dra. Villalaz de Arias escribió un libro titulado "Mujeres con Rostros", sobre los problemas de las mujeres.
"Me gusta mucho leer y ahora mismo he terminado un libro de cuentos y relatos de mi tierra, Los Santos, que está en vías de corrección final. La Dra. Villalaz de Arias, es viuda, tiene dos hijos, tres hijas, siete nietos y ocho biznnietos. Es miembra del Club Rotario de Panamá, "en donde también he encontrado una acogida increíblemente buena por parte de todos los rotarios que cada vez nos permiten entrar a más mujeres a sus clubes y participamos en igualdad de condiciones".