Es realmente increíble que a pesar de tres nominaciones al Oscar, con toda la fama del mundo, Leonardo DiCaprio nunca haya ganado semejante premio. Pero si Martin Scorsese tuvo que esperar hasta una octava nominación para ganarlo, tal vez Leo siga el mismo camino. Después de todo, se volvió una costumbre verlos en la misma ruta del cine, con películas como 'Gang of New York', 'The Aviator', 'The Departed', además de la más nueva película 'Shutter Island', que los vuelve a reunir en el cine, una vez más. Para bien.
Siempre hablamos de los sueños en Hollywood, como una metáfora, pero supongo que a muchas admiradoras tal vez les gustaría saber lo que realmente sueña Leonardo DiCaprio, cuando duerme... aunque sea una pesadilla. ¿Te animas a contar alguno de tus verdaderos sueños? Es gracioso pero yo realmente no tengo... no me acuerdo de mis sueños. Para nada. No los tengo desde hace años, de verdad. Solamente cuando usé un 'parche' de nicotina para dejar de fumar... ahí sí tenía pesadillas sangrientas de asesinatos en masa, me levantaba en la mitad de la noche. Tuve que sacármelo. Pero realmente no me acuerdo mucho de los sueños. No sé si significará algo sobre mí, desde algún punto de vista psicológico, pero es la verdad.
Volvamos a la metáfora entonces: ¿Filmar nada menos que cuatro películas con Martin Scorsese es un sueño o una pesadilla? ¿Qué es lo que tanto te gusta de él como director? Lo que me parece que la gente no entiende sobre (Martin) Scorsese es cuánto confía en los actores que contrata. Esa confianza también hay que ganársela, cada uno tiene que cumplir con su tarea. Hay que entender bien la persona que uno va a interpretar. Aunque él sabe lo que quiere, supongo que navega a través de los actores para encontrar la sabiduría objetiva de los personajes. Es increíble verlo, es un maestro del cine exponiendo la naturaleza humana.
Digamos que no es común ver al mismo director trabajando en tantas películas con el mismo protagonista... Es muy simple: Martin Scorsese, para mí, es el mejor director de mi época. Y él también ya había tenido una relación parecida con otro actor; desde muy temprano en su carrera, había trabajado antes con (Robert) De Niro. Y esa relación que tuvieron logró las películas más memorables y poderosas de la historia del cine.
¿Hay algún pacto especial entre los dos? ¿Cómo es que surgió este vínculo tan especial? Realmente siempre fueron arreglos individuales. 'Gangs of New york' surgió primero, por algo que yo había escuchado hacía tiempo, que Marty estaba tratando de hacer. Y yo siempre había querido trabajar con Martin Scorsese. Por suerte lo logramos. Después, 'The Aviator', yo la había estado preparando por años, con Michael Mann. Y cuando Michael dejó el proyecto para irse con la película de 'Ali', se me ocurrió traer a Martin Scorsese. A él le encantó el género y la historia. Y tuvimos suerte de hacerla. Y para cuando a él le llegó 'The Departed', hubo un personaje para mí y volvió a surgir otro trabajo. Nunca hubo un plan especial. Como la mayoría de las situaciones creativas, todo sucedió naturalmente. Incluso 'Shutter Island' también vino de la nada, como un género totalmente único que quisimos hacer.
Y así como Martin Scorsese obviamente te admira tanto como actor, ¿cuál de todos los actores con los que trabajaste dirías que admirabas más, cuando recién empezaste tu carrera? Max Von Sydow. Me acuerdo de sentir la presencia y el poder que tiene este hombre en un estudio del cine, incluso con solo verlo de espaldas. Yo lo había conocido porque era el actor favorito de mi abuelo. Habíamos ido a un festival de cine en Karlovy Vary, cuando yo tenía 17 o 18 años y él ya era una leyenda. Mi abuelo siempre quiso conocerlo y al final nos sacamos una foto juntos. Todavía la tengo. Y se la mostré a Max, le dije que también era el favorito de mi abuelo y no hace falta decir que nos llevamos muy bien desde el vamos. Es un hombre amoroso y como actor es apasionante.
¿El mejor consejo que recibiste en un estudio de cine? "El dolor es temporal, el cine es eterno". Fue lo primero que me dijeron cuando hice una película con Robert De Niro que se llamó This Boy's Life. Eso es lo que me dijo él, porque yo era ese chico salvaje que no sabía comportarse en un estudio de cine. No obedecía ninguna regla. Y cuando llegó el momento de tocar temas serios, él me dijo "Sé que todo esto puede llegar a molestarte ahora y a lo mejor no quieras hacerlo, pero el dolor es temporario y el cine es eterno”.