¿Te imaginas poder controlar a un niño inquieto?. Pues "Más barato por docena" te enseñará a controlar, no uno, sino doce inquietos y desorganizados hijos de una familia que busca la comodidad y el bienestar para todos sus integrantes. Descubre como los esposos Baker logran al final, controlar a sus doce inquietos hijos.
Tom Baker y su esposa Kate han decidido que la vida es mejor con doce hijos, viven en un pequeño poblado de Illinois donde Tom es entrenador del equipo de fútbol americano local. Cuando a Tom le ofrecen un trabajo de ensueño, él y Kate se ven obligados a mudar a la familia a la ciudad de Chicaco, para cumplir el sueño del hombre de la casa: ser entrenador del equipo de fútbol americano de la Universidad Politécnica de Illinois, y todo ante el desagrado de los 12 niños.
Al mismo tiempo, Kate se entera que sus memorias, las cuales plasmó en un descriptivo libro, están a punto de ser publicadas. Su agente se la lleva abruptamente a Nueva York para promover el libro que cuenta la historia de una madre con 12 hijos, dejando a Tom solo para que se encargue de una familia que cada vez está más enfadada y desorganizada, y de su exigente trabajo nuevo.
Con toda la locura que se vive en casa, Kate de viaje y el trabajo de Tom en peligro, la familia Baker finalmente decide no tenerlo todo, y amar lo que sí tiene. Esta cinta es una actualización del filme homónimo realizado en 1950.
Para atender los problemas de la pareja y de la familia existen especialistas que dan terapia individual y/o grupal. La psicoterapeuta llamó la atención acerca de lo importante que es importante que la familia busque tratamiento en caso de que no lo haya buscado como pareja.
Asimismo, ella planteó su preocupación por la manera de pensar de muchas parejas y familias que han llegado al punto de pensar que sus problemas son normales.
Según analizó, la gente ha confundido lo común con lo normal. Como situaciones como el divorcio, la infidelidad, disgregación familiar, violencia intra familiar, alcoholismo, adicción a las drogas, tabaquismo, prostitución, etc. afectan directamente a la familia y son una constante en la sociedad panameña, se ven como parte del status quo y no se toma conciencia del impacto de ellas. "Significa que está siendo muy común lo que no es normal", puntualizó.