De ahí que en el Encuentro de Mujeres Cooperativistas, en el Hotel Piramidal de la ciudad de Santiago, Veraguas, que será inaugurado hoy por la Primera Dama de la República, Sra. Vivian F. de Toriijos, el Instituto Panameño Autónomo Cooperativo (IPACOOP) abordará algunos temas interesantes sobre esta tendencia.
Este conversatorio se extenderá desde las 9:00 a.m. hasta la 1:00 p.m. y se estima que participarán más de 250 mujeres cooperativistas de todo el país. La clausura será este viernes 11 de marzo.
Durante el Encuentro en Veraguas se desarrollará un panel donde participarán representantes de la mujer indígena cooperativista, la mujer profesional cooperativista, la mujer política cooperativista y la mujer campesina cooperativista. Entre las participantes en el evento estarán la Dra. Edith de Betancourt y la Ing. Balbina Herrera Araúz, ministra de Vivienda.
La celebración en honor a la mujer inició ayer lunes 7 de marzo en IPACOOP con el Seminario-Taller Análisis de la realidad, posibilidades y alternativas del impacto de la incorporación de las mujeres en el proceso y movimientos cooperativos a nivel nacional e internacional, con la participación de la Consultora chilena Sra. María Isabel Cárcamo.
La actividad, que se realizó de 9:00 a.m. a 4:30 p.m., permitió el intercambio de testimonios y tuvo lugar en el Salón de Reuniones Ofelia Hooper, nombrado en honor de una mujer pionera y visionaria, que desde mediados del siglo XX marcó el camino en el movimiento cooperativo nacional.
Para hoy martes, 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, se ha programado otra conferencia sobre el papel de las mujeres cooperativistas en el país.
Otra de las vecinas, Nicolasa Miller, señaló que los mosquitos están acabando con sus vidas, los niños no pueden dormir por las picaduras de estos insectos, espera que el Ministerio de Salud (MINSA) realice una fumigación en el área. En ese momento la actitud defensiva de los habitantes del multifamiliar verde se hizo sentir. Desde una ventana arrojaron un empaque de toallas sanitarias y una bolsa llena de líquido amarillo. Fueron estas bombas de la miseria las que nos alejaron y nos hicieron refugiarnos en la Junta Comunal.
Al salir de allí más de cincuenta personas esperaban ser atendidos por el representante del corregimiento. Gil Herrera es uno de ellos, sentado sobre un muro tiene la esperanza de obtener empleo en alguna construcción.
El corregimiento de Curundú nace entre las fincas que pertenecían a los señores Domingo Díaz, Olmedo Fábrega y Blas Bloise.
Con el transcurrir del tiempo, estas tierras fueron parcialmente invadidas por precaristas que construyeron sus viviendas de madera, cartón y zinc.