Para aliñar las ensaladas, primero fue la masificación del aceto balsámico. Ahora, el favorito es el vinagre de manzana.
Pero no es un invento de los últimos años. El vinagre de manzana se viene utilizando hace muchísimos siglos por sus innumerables propiedades y utilidades en las comidas, para las personas e incluso en los animales.
Además de darle un toque especial a las preparaciones culinarias, en general, provoca en el organismo un efecto depurativo y remineralizante, y las personas que lo toman se sienten más ligeras y saludables. Es un súper complemento alimenticio.
Este "producto" se obtiene de la fermentación de los azúcares del jugo de manzana, que se transforman en ácido málico (responsable de su sabor) y acético (al igual que el vinagre tradicional, pero en menor proporción).
Y lo mejor: ¡puede tomarse a diario!, como complemento en cápsulas, que las puedes encontrar en las farmacias, o como uso culinario, como aderezo en las ensaladas, verduras, salsas y otros exquisitos platos.
Lo puedes ingerir antes de las tres comidas principales. Vierte vinagre en una cucharadita, en medio vaso de agua, le agregas una cucharadita de algún endulzante como miel, azúcar o melaza.. ¡y bebes esa mezcla!
De todas formas, la cantidad dependerá de cada persona. Hay algunas que prefieren poner menos vinagre y tomárselo sólo una o dos veces al día, mientras que otras se sienten más saludables tomándoselo después de cada comida.
Pero mucho ojo: aquí sólo vale el vinagre de manzana, no el de vino.
Es un gran depurativo intestinal, gracias a que posee ácido acético, por lo que ayuda a combatir el estreñimiento, y las bacterias malignas mueren ante su contacto.
Para que el arroz quede suelto prueba a echar al agua, cuando esté hirviendo, una cucharadita de vinagre.
Si mezclas vinagre blanco con agua resulta una mezcla muy eficaz para limpiar el pollo entero antes de cocinarlo.
Evitarás el fuerte y muy característico olor que suelta el repollo al cocinar si le agregas vinagre al agua que utilizas para hervirlo.
Si quieres devolver la frescura a los vegetales que has guardado en el congelador, pónlos en remojo con agua bien fría con vinagre.
Para resaltar el sabor de salsas y sopas agrégales una cucharadita de vinagre de vino.
Lava los langostinos con agua y vinagre para quitar su fuerte olor antes de cocinarlos.
Rocía el melón o la ensalada de fruta con un poquito de vinagre para resaltar su sabor.