Variedades

Más Rápido, Más Furioso


Brian O"Conner (Paul Walker) ya no es policía. Al margen de la ley, se dedica a recoger dinero con su auto veloz en las clásicas carreras clandestinas, esta vez en el corazón de Miami. Luego de ganarse una lucrativa y sorpresiva "rápida y furiosa" jornada, es apresado por las autoridades quienes lo requieren para dar con la captura de un peligroso hampón tipo macho latin lover (Cole Hauser), pero O"Conner pone una condición: dejar que trabaje junto con Roman Pearce (Tyrese), un amigo de infancia que cayó preso y culpa al ex policía de su desdichada aventura. Juntos deberán acabar con los malos y salir triunfantes.
¿No les parece muy repasado y superado este argumento? Pues bien, esta era la única manera que encontraron para justificar una secuela de “Rápido y Furioso”, de Rob Cohen e interpretada por Vin Diesel, esta vez dirigidos por John Singleton (“Shaft” y “Boyz"n the hood”), cuya premisa es tan torpe y mal barajada que hacen que el primer filme se vea como una joya del cine.
Cuando en la primera parte teníamos a un villano antiheróico, algunas buenas intenciones con humor sangrón y extraordinarias secuencias en las carreras clandestinas, ahora es una lamentable exposición de modelos a imitar en "car fashions", que no llegan a complacer en su totalidad, alejándose totalmente de lo que una película de acción y aventuras debe ser.
Por ratos, en el filme deja de importar si hay que agarrar a un criminal o si los personajes principales tienen diferencias que resolver, porque al fin y al cabo “+ Rápido y + Furioso” es como una película producida por Peter North o Nacho Vidal, en donde todos "van a lo que van" sin importar un argumento coherente. Al final, el trago amargo se queda y habrá que reconocer que irremediablemente estos filmes tienen su público.


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130355
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América