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Maternidad postergada

Un estudio reveló que la mejor edad para ser madre es entre los 27 y los 34 años.


HAY quienes dicen que ser madre es el deseo de toda mujer.También es cierto que por obtener logros personales, académicos y profesionales, hoy en día muchas mujeres relegan la maternidad hasta alcanzar sus metas.
Cuando me gradúe, cuando cambie de trabajo, cuando tenga casa propia, son algunas de las razones que argumentan algunas parejas para postergar el convertirse en padres.
Pero, ocurre que si de ser madre se trata, la mujer tiene un tiempo determinado, marcado ni más ni menos que por la naturaleza.
Para la ginecóloga Elena Quiróz, posponer la maternidad "es un fenómeno que actualmente se da en todo el mundo".
La doctora Quiróz, remarcó, que a diferencia de los hombres (que producen espermatozoides durante toda su vida), "las mujeres nacemos con la cantidad de folículos y óvulos que vamos a usar a lo largo de nuestra vida fértil".
En ese sentido, a partir de los 35 años disminuye el potencial reproductivo de los óvulos y desde los 37, la fertilidad decae de manera más significativa.
"Es importante lograr que la mujer tome conciencia y consulte periódicamente sus dosajes hormonales para ver cómo está su reserva ovárica".
La edad no es un parámetro que garantiza el éxito en las relaciones madre e hijos. Cuando una mujer decide ser madre antes de los treinta y cinco años tiene la posibilidad de mantener un embarazo y parto sin riesgos. Generalmente, la madre joven tiene una extrecha relación con sus niños; son activas, divertidas y juguetonas, en algunos casos hasta son menos dominantes y demasiado permisibles.
Algunas madres podrían exagerar la relación con sus hijos y llegar a confundir al infante, quien con el tiempo no la verá como una madre, sino más bien como una amiga, explica el psicólogo Eduardo Espino.
Después de los treinta y cinco años, y en los cuarenta, los embarazos de alto riesgo, no solamente alteran la vida de la madre, sino la del pequeño.
A esta edad las mujeres son más centradas, equilibradas y saben exactamente lo que quieren, pero, su tiempo es limitado. Se reparten entre el trabajo, el esposo, y el hogar. Esta situación afecta la relación directa con su hijo ya que no puede atenderlo con el rigor que se requiere.
Con la carga de compromisos, la madre se agota con frecuencia, lo que crea un abismo en vez de un acercamiento con el niño.
Espino, ha sido enfático al señalar que no se trata de que una edad u otra sea la indicada para tener hijos y familias con relaciones placenteras. Cada madre, en términos generales y sin importar la edad, sabe en qué momento debe tener a sus hijos. Ello depende de su madurez, de su estado de salud, de sus metas y de sus sueños.


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291127
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América