Durante la pasada visita oficial de la reina Beatriz y los príncipes Guillermo y Máxima de Holanda en las antiguas Antillas holandesas, fue la frescura y alegría de esta última lo que encantó a todos.
Este fue el primer viaje real al archipiélago desde su disolución el pasado 10 de octubre de 2010 y, quizás por este motivo, el recibimiento a los miembros de la Casa Real holandesa no pudo ser más cálido. Una gratitud que ellos quisieron devolver a los habitantes en forma de ilusión y cercanía en cada uno de los actos en que participaron.
Tras pasar unos días en las islas de Aruba, Bonaire, en la que realizaron un crucero por los manglares e inaguraron un edificio dedicado a los jóvenes y familias, y Curazao, los príncipes y la soberana visitaron San Martín donde fueron recibidos con flores y mucha emoción.