Después de tres meses de merecidas vacaciones en los que disfrutó la futura reina de Holanda, la princesa Máxima con su familia del tradicional verano en Italia y posteriormente, acompañada de su marido, el príncipe Guillermo, del grandioso espectáculo de los Juegos Olímpicos de Pekín para apoyar a los deportistas holandeses participantes. Tal y como tiene acostumbrado a sus seguidores en cada una de sus apariciones públicas, la princesa Máxima reanudó su agenda oficial con una amable y franca sonrisa y las pilas bien cargadas.
El primer acto oficial de la Princesa fue la inauguración de las nuevas instalaciones del centro vecinal De Nieuwe Jutter en Utrecht, dedicado a ofrecer todo tipo de servicios a los habitantes de la zona como cursos de holandés para inmigrantes, comedor social o actividades para los niños. Hace dos años estuvo amenazado de desaparecer por una remodelación del barrio pero tanto la movilización de los vecinos y el apoyo de la iniciativa por parte del Ayuntamiento de Utrecht han conseguido no sólo mantener el centro sino rehabilitarlo.