Un medicamento que no se toma o guarda siguiendo las instrucciones o que está vencido mal puede cumplir su cometido de ayudar a restaurar la salud o prevenir complicaciones. Jorge Arjona, farmacólogo, orienta a los/las lectores/as de El Panamá América sobre algunos aspectos a tener en cuenta a la hora que se compra y usa un fármaco, para que la utilidad de éste se mantenga. El aconseja, primeramente, asegurarse de que quien le despache el medicamento sea un farmacéutico. Es decir, una persona debidamente facultada para ello.
Por otra parte, con la receta del médico, deben ir indicaciones acerca del uso del fármaco, las cuales usted debe asegurarse de que le sean escritas en la parte de afuera del envase del mismo y ha de seguirlas al pie de la letra.
Asimismo, tenga presente que, como dice Arjona, "los medicamentos son productos químicos". Y, de hecho, no todos los medicamentos mantienen sus propiedades curativas si son conservados a temperaturas inadecuadas. Algunos necesitan ser refrigerados. Por lo tanto, procure conocer a qué temperatura debe guardarlos. Por lo general, no toleran temperaturas superiores a los 27º C.
El entrevistado llamó también la atención en cuanto a que es importante decirle tanto al doctor como al farmacéutico los medicamentos que usted está tomando, porque hay medicamentos cuya mezcla puede ocasionar reacciones tóxicas por incompatibilidad y las personas lo desconocen y no se percatan de esto.
Relacionado con el punto anterior, otro consejo del entrevistado es evitar mezclar medicamentos, para evitar contaminación medicamentosa e intoxicaciones, porque, recuérdese que estamos hablando de productos químicos. Así que, deje a un lado la costumbre de estar usando el frasquito de un medicamento para echar otro (generalmente las personas que cometen este error o tienen esta costumbre suelen hacer esto es con pastillas). Tampoco, cuando se le está acabando un medicamento, use el mismo frasco para echar uno nuevo aunque se trate del mismo medicamento, porque las fechas de vencimiento varían y puede ser que el poquito que le quedaba en el frasco inicial difiera en la fecha de vencimiento con el que está agregando.
Ahora bien, la contaminación medicamentosa e interferencia de unas sustancias con las otras no se produce sólo al mezclar medicamentos, también cuando se juntan éstos con productos alimenticios. Las reacciones son innumerables e impredecibles, así que tome nota de esto y evite caer en esa práctica. Los frascos de medicina son sólo para eso, no para estar echando poquitos de aceite, cremitas ni otros productos o sustancias. Siempre quedan residuos aunque usted crea que los ha lavado bien.