La actriz estadounidense Meg Ryan, de 41 años, ha aceptado desnudarse ante la cámara en "In the Cut", filme cargado de violencia y sexo que supone un vuelco a sus habituales papeles de protagonista de comedias románticas. "No me considero una actriz cómica, por eso creo que debo interpretar papeles dramáticos en esta etapa de mi vida", asegura la artista en una entrevista con el periódico romano de La Reppublica.
"Un actor trabaja con su cuerpo y, si tienes miedo de enseñarlo y usarlo, es mejor que te dediques a otra cosa", asegura sobre la película, dirigida por Jane Campion, quien obtuvo un gran éxito internacional hace diez años con " The Piano". Meg insiste que a su edad "necesitaba un cambio radical en los papeles que interpreto".