CUALQUIER palabra para calificar el concierto de Ricky como bueno está de más. El cantante boricua trajo los complementos perfectos para hacer que su presentación fuera fiesta de principio a fin.
El telonero de la noche fue el cantante Aniel Mejía, quien interpretó "Héroe de tus cuentos", "Tatuaje", "Hora soledad", entre otros temas.
Una hora después, se iluminaron las pantallas gigantes. Las luces se apagaron. Imágenes del cantante nadando en un gran estanque hacia la superficie hicieron que la algarabía se transformara en euforia; las chicas estaban nerviosas. Ricky aparecía en el fondo bailando al son de "Pégate". Unos gritaban: "¡Siéntense que no veo!". ¿A quién le importaba? Era Ricky Martin y eso no se ve todos los días.
¡Que se sienta ese calor panameño!, dijo el artista. Las chicas estaban al borde del desmayo; los gritos sobrepasaban los niveles. Entre Kid Boxing, Capoeira, y movimientos sensuales, llegó "Jaleo", "María", acompañadas del contagioso repicar de tambores. El artista demostraba todo su talento. Pero la emoción se elevó aún más con el tema "Vuelve". Ricky sonreía; no lo dejaban cantar; se notaba muy complacido con la euforía que transmitía el público panameño.
Martin atrajo las miradas de todo Panamá. Artistas y personalidades de la TV fueron a disfrutar del espectáculo. Entre ellos, Principal, Mario Spinali, Alberto Gaitán, Paulette Thomas, Oscar Poveda y muchos más. Ahora ellos eran los espectadores.
Ricky estuvo descalzo, en chancletas y con zapatos. Pasó de usar pantalones cómodos para bailar con ropa más formal. Con un pantalón con tirantes, camisa, corbata y lentes. Así pasaron otros cinco temas. Un silencio pronunciado trajo "Fuego de noche, nieve de día", de su disco "A medio vivir". En unos segundos de descanso, las pantallas se iluminaron otra vez, mostraron un video de Ricky como Dios lo trajo al mundo. Pocas cosas quedaban a la imaginación. Durante las vistas, pasaban mensajes en que pedía a la humanidad, ser mejores personas. El mensaje final fue "vivir es nacer paso a paso".
Con "All rigth" y "Living la vida loca", interactuó con el público. ¿Cómo la están pasando? Habló de los problemas de la niñez en Latinoamérica y el deber que tenemos de ayudar a que esas personas dejen de sufrir, en las calles y guerras. "Somos la semilla del cambio".
Al final, no hizo falta La Mari para cantar "Tu recuerdo". Con las muchas que había en el público, el tema finalizó el concierto. Ricky agradeció a los asistentes y con una gran sonrisa extendió los brazos pleno de satisfacción.
¡Mejor, imposible!
Tambores, música brasileña y latina, con un cuerpo de baile maravilloso, hicieron que el público se levantara de sus sillas.