Mel Gibson comprará la isla Mago en Fiji, que es propiedad de una cadena japonesa de hoteles.
Pero antes, Gibson tendrá que enfrentarse con una tribu llamada "Yavusa Vuaniivi" que está recaudando fondos para recuperar la isla, de la que fueron expulsados sus antepasados en el siglo XIX.
La tribu dice que la isla fue vendida por dos mil plantas de coco al dueño de una plantación de algodón a mediados del siglo XIX.