Mel Gibson se fue ayer de Panamá. Desde el martes de la semana pasada cuando el actor hizo su entrada al Aeropuerto Internacional de Tocumen, una lluvia de hipótesis trataban de explicar el motivo de su presencia. Sobraron las especulaciones.
El actor de Arma Mortal y Corazón Valiente estuvo durante cinco días en suelo patrio. Se le vio en Playa Bonita, en provincias centrales, específicamente en Pedasí, en el hotel Villa Camila. También visitó El tropical Satr Losh en Darién y el Hotel Meliá en Gamboa. Recorrió diversos puntos de nuestra geografía. Visitó Bocas del Toro, donde habló en inglés con Mario Andrés Villarreal Figueroa, un niño panameño de nueve años con quien posteriormente se retrató.
También se tomó su tiempo para degustar de la gastronomía. El domingo pasado, al medio día, fue al Restaurante Las Américas. A todas partes lo acompañan miembros de su seguridad y su hijo de 24 años, quien estuvo a su lado durante todo su recorrido.
Al parecer se le montó una persecución a la celebridad. Hay quienes aseguran que un yate de su propiedad está anclado en aguas panameñas.
En principio, se había comentado que el actor vino a Panamá tentado por la posibilidad de comprar una casa en el campo o cerca al mar. Al menos esa es la impresión que tienen las personas que lo vieron en Pedasí. A lo mejor a ello se debe que Nader Sherif, corredor de Bienes y Raíces también se haya reunido con la estrella.
A pesar de que llegó de "incógnito" para nadie fue un secreto su presencia en Panamá. Inclusive, hay quienes aseguran que lo vieron en una limusina blanca paseando por la ciudad.
Una vieja saga fílmica del Hollywood de 1950 puede atraer a Mel Gibson a filmar en Panamá. Se trata de la película Panic in The Street, dirigida por el director Elia Kazan y el actor Richard Widmark que ganara un oscar por mejor guión.
Finalmente, y entre tantos comentarios se ha dicho que Mel se ha recorrido el país con la intención de encontrar la locación perfecta para la filmación de una película de corte histórico que exaltará la vida y hazañas del descubridor del Mar del Sur, Vasco Núñez de Balboa.
Durante su estadía, el Ministro de Turismo Rubén Blades se reunió con él en un restaurante de la localidad. Quienes estuvieron presente dicen que la conversación entre ambas celebridades era amena y cordial. Muchas risas y carcajadas desde aquella mesa de la esquina. Mientras conversaban, Rubén Blades le habló de la necesidad de hacer crecer el cine en Latinoamérica y de su interés de hacer una película con la participación del productor panameño Luis Franco.
Con Blades también intercambiaron opiniones acerca de la tecnología de punta incorporada a las Cámaras Génesis que actualmente revolucionan el universo de la cinematografía.
Otra de las personalidades con las que se reunió el director de La Pasión de Cristo, fue el cineasta Sergio Miranda de Costa Rica.