Variedades

Melania Trump, la dama del magnate

Con marcados rasgos de la Europa del Este y siempre subida en unos tacones de escándalo, Melania Trump se ha mantenido en...


Con marcados rasgos de la Europa del Este y siempre subida en unos tacones de escándalo, Melania Trump se ha mantenido en un discreto segundo plano, mientras su marido, el magnate Donald Trump, copaba las portadas de medio mundo.

Nacida en un pequeño pueblo esloveno de apenas 5,000 habitantes, Melania Knauss —su nombre de soltera— comenzó a trabajar como maniquí con apenas 16 años, y a los 18 ya contaba con un contrato en una agencia de Milán (Italia).

Barron Trump es el quinto hijo de Trump fruto de su relación con Melania.

 

Sin embargo, por grandes que fueran sus ambiciones, aquella esbelta jovencita que paseaba por las pasarelas italianas no podía imaginar que un día aspiraría, incluso, a ser la primera dama de Estados Unidos.

Modelo y arquitecta

El magnate es muy criticado por sus comentarios hacia los latinos.

 

En su infancia, la esposa de Trump vivía con su familia. El padre, Viktor, regentaba un concesionario de autos y motos en una localidad próxima a su domicilio, y su madre, Amalija, era diseñadora de moda.

Precisamente por la influencia de esta y sus dotes de belleza y elegancia innegables, a los 16 años encaminó sus pasos hacia el modelaje, pero sin dejar atrás sus capacidades intelectuales, ya que se inscribió, terminándolo con éxito, en un grado de Arquitectura en una de las principales universidades de Eslovenia, la de Ljubljana, donde también estudió Diseño.

Su éxito en las pasarelas fue notable y recibió un contrato con una agencia de Milán a los 18 años. En estos años trabajó con prestigiosos fotógrafos, como Mario Testino o Helmut Newton, y apareció en la portada de numerosas revistas de moda, como Vogue, Elle, 2000 Sports Illustrated Swimsui Issue o Harpers Bazaar, entre otras, permaneciendo ligada a esta profesión hasta los 30 años, coincidiendo cuando conoció a su esposo, el multimillonario Donald Trump.

 

Después de varios meses en los que su esposo ha protagonizado la política estadounidense con un fuerte repunte en las encuestas para ser el próximo candidato republicano a la presidencia, analistas y expertos han empezado a hacerse preguntas sobre Melania.

Noviazgo

Fue en el año 2000 cuando se le vio públicamente por primera vez con Trump en un acto de campaña del Partido Reformista que dio pie a la idea de que estaban saliendo juntos. Mantuvieron un noviazgo de cinco años. Se comprometieron en 2004 y, en enero de 2005, se dieron el sí quiero.

 

La boda supuso el tercer enlace matrimonial para el magnate inmobiliario, quien se había casado por primera vez con Ivana Zelnicková, en 1977, con quien tuvo tres hijos: Donald Jr. (1977), Ivanka (1981), y Eric (1984), de quien se divorció en 1992. La segunda esposa de Trump fue Marla Maples, con quien contrajo nupcias en 1993 y que le dio una hija, Tiffany (1993), y de quien se divorció el 8 de junio de 1999.

El 22 de enero de 2005 se celebró el enlace en Palm Beach, en Florida, y fue considerada la boda del año. El joyero Graff de Londres realizó el anillo de pedida —valorado en 1 millón de dólares— y entre los invitados estuvieron Britney Spears y Catherine Zeta-Jones. Donald Jr. y Eric, de 21, los dos hijos de Ivana, fueron los padrinos de boda. Una curiosidad fue que la novia, rompiendo la tradición, posó para la revista Vogue con el vestido nupcial, antes de la ceremonia. Un traje de Dior que costó 200 mil dólares.

De esta unión, Melania ha tenido un hijo, el quinto para el empresario y político neoyorquino de 69 años, a quien pusieron de nombre Barron William, que nació en 2006, aunque no han descartado ampliar la familia.

Somos iguales en nuestra relación porque es muy equilibrada

Sobre la relación con un marido bastante mayor que ella y de fuerte personalidad, la esposa de Trump comentaba antes de la boda a ¡Hola!: “El hecho de que tenga —Donald— una personalidad fuerte, nunca ha supuesto un problema, porque yo también la tengo. Somos iguales en nuestra relación porque es muy equilibrada. Creo que para tener una relación sólida debe haber química, ser buenos amigos y apoyarse el uno al otro. Es necesario ser compatibles, compartir los mismos intereses y objetivos”.

Y vaya si tienen intereses comunes. Ella es una gran atracción para los medios de comunicación, tiene una línea de joyas, Melania Timepieces y otra de cosméticos, popularidad que, en cierta medida, favorece el camino que ha iniciado su marido en la carrera hacia la Casa Blanca, y él ayuda a Melania en su faceta de vendedora de joyas promocionando los cristales Radarska —similares a los Swarovski— siempre que existe alguna promoción. Lo que se entiende como un matrimonio bien avenido.

Y, sobre todo, Melania tiene un trabajo voluntario que le encanta: cuidar de su hijo, a quien llama el “pequeño Donald” y por quien ajusta horarios y tareas y también los continuos viajes entre sus mansiones de Nueva York –cerca de Central Park- y Palm Beach, en la Florida.

En Estados Unidos, las cualidades de la posible primera dama cuentan casi tanto como las del propio candidato a ocupar la Casa Blanca.


fecha edicion
old id
997659
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América