Melanie Griffith ha reaparecido así de sonriente y con un magnífico aspecto por las calles de Beverly Hills tras su estancia en la clínica de rehabilitación Cirque Lodge, de Utah. La actriz ha estado internada dos meses y sometida a un plan de reforzamiento en la lucha que mantiene desde hace años con su adicción al alcohol y a ciertos medicamentos. Totalmente recuperada y feliz de volver a casa, la esposa de Antonio Banderas, de 52 años, salió a comer al restaurante Mr. Chow de Beverly Hills. A raíz de que se produjera el ingreso en la clínica, Antonio Banderas desmintió rotundamente que le hubiera dado un ultimátum a su esposa y los rumores de crisis en su matrimonio. "Melanie está fantástica y muy poco de lo que se ha publicado es cierto. No la voy a dejar. Nos queremos mucho". Durante este tiempo, el actor ha estado volcado en su hija Stella del Carmen, que el pasado 24 de septiembre cumplió 13 años.