Después de que su madre, Joan Rivers, falleciera el pasado 4 de septiembre a causa de las complicaciones derivadas de una parada cardiorrespiratoria durante una intervención quirúrgica en las cuerdas vocales, Melissa Rivers planea demandar al centro médico Yorkville Endoscopy Clinic de Nueva York, donde tuvo lugar la fatal operación.
El origen del reclamo residiría en que la otorrinolaringóloga, quien se habría encargado de la intervención, no contaba en ese momento con la autorización pertinente para practicar operaciones quirúrgicas en dicha clínica.