El 25 de abril de 2009, un estadounidense de nombre Greg recibirá un e-mail con varios mensajes.
Más curioso que el contenido del correo electrónico es el hecho de que su autor es el propio Greg, uno de los usuarios del sitio FutureMe.org. Se trata de un portal que permite a los cibernautas enviar e-mail a sí mismos y a otras personas para que sean leídos en el futuro. De alguna forma es la versión digital de las cápsulas de tiempo, que operan basándose en la curiosidad y nostalgia de las personas. Hoy el sitio es gratuito y permite enviar mensajes hasta 30 años en el futuro, aunque las cifras del portal muestran que hoy la opción favorita son tres.